La isla en la que el confinamiento es obligatorio por ley una vez al año

La pandemia del coronavirus ha provocado que medio planeta se encuentre confinado en sus hogares. Hasta el momento, es la única medida efectiva que el ser humano ha encontrado para tratar de frenar su propagación. Pero no todo el mundo está preparado por igual. Hay un lugar en el planeta que sabe soportar esta situación algo mejor: ¿el motivo? Por ley, su gobierno decreta un día de confinamiento obligatorio cada año: se trata de Bali.

Esta histórica tradición de la conocida isla de Indonesia tiene el objetivo de celebrar el Año Nuevo Balinés. Cada año, esta fecha tan especial para los locales se celebra un día diferente, ya que se rige por el calendario Saka, basado en las fases de la luna. La dinastía Saka fue fundada en el año 78 d. C. y, desde entonces, se celebra esta tradición tan ancestral. Desde hace un varias décadas, el gobierno local dicta una ley por la que obliga ese día a quedarse en casa.

Rubén Rodríguez

Ese día tan sagrado del Año Nuevo Balinés es conocido como Nyepi, una fecha en la que toda la isla queda en absoluto silencio. No solo no se puede abandonar el hogar, sino que el confinamiento al que se exige al habitante es realmente exhaustivo. Evidentemente, no solo están cerrados los negocios, sino que incluso el aeropuerto queda clausurado durante 24 horas. Pero hasta dentro de casa se trata de buscar el silencio absoluto.

Tradicionalmente, durante este confinamiento de un día los habitantes no pueden ni encender fuego ni tan utilizar la electricidad, lo que significa que no se puede ni trabajar ni disfrutar de ningún tipo de entretenimiento. Pero, además, se apagan los teléfonos móviles e incluso muchos habitantes optan por no hablar durante todo el día. Solo trabaja la policía local, encargada de patrullar las calles para asegurarse de que la gente está cumpliendo con la ley.

Pero, ¿por qué se realiza este confinamiento? En realidad, se trata de una tradición ancestral muy relacionada con las creencias religiosas, al creer que en un día tan especial los demonios pueden entrar en las almas de los locales. Para evitarlo, la gente se escondía tradicionalmente en sus casas para dejar la isla desierta, pues se creía que estos demonios les dejarían en paz al creer que no había nadie allí. Ahora, la tradición sigue vigente en forma de ley.

Con el paso de los años, esta tradición ha ido evolucionando y ahora se utiliza de manera habitual como un día de reflexión sobre el año que se marcha y para valorar los objetivos que se quieren cumplir en el venidero. Es una manera de establecer metas con el futuro, de valorar el pasado y de encontrarse a uno mismo, como una especie de reflexión para valorar si la vida está marchando por los derroteros que uno quiere, tal y como explica 'BBC'.

Foto: Reuters.Foto: Reuters.Foto: Reuters.

Pero los beneficios no son solo espirituales. Desde el año 2015, se han hecho una serie de estudios por parte de la Agencia Indonesia de Meteorología, en los que se ha demostrado que durante el Nyepi, la concentración total de partículas suspendidas en el aire se reducen entre un 73 y un 78 % en Bali. Ahora, tras le celebración de su Año Nuevo, los balineses se ven obligados a estar confinados más tiempo por culpa del coronavirus, como el resto del planeta.

En muchos casos, el confinamiento -desde hace más de 45 días, como es el caso de España-, empieza a pesar la población, por lo que se han tenido que empezar a tomar pequeñas medidas de salida para liberar a la gente y conseguir mejorar su salud física y mental. Mientras tanto, en Bali, continúan con su peculiar confinamiento para acabar con la pandemia, una reclusión que empezó justo tras su Año Nuevo. Una forma diferente de entender cómo quedarnos en casa.

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