La cuna del coronavirus se reforma: Wuhan prohíbe el consumo de animales salvajes

La teoría más plausible sobre el origen del SARS-CoV-2 apunta a que saltó de un murciélago a otro animal y, de este huésped intermediario, al ser humano. A juzgar por el lugar donde se registraron los primeros casos de coronavirus, la zona cero de la pandemia que tiene en jaque a medio mundo pudo ser el 'South China Seafood City', un mercado de mariscos de Wuhan que comercializaba todo tipo de animales exóticos hasta su cierre el pasado mes de diciembre. En cualquier caso, esta práctica tiene los días contados en la 'Chicago china'.

Las autoridades de Wuhan anunciaron este miércoles la prohibición de consumir o cazar cualquier animal salvaje. La idea es convertir la ciudad en "un santuario de vida silvestre" donde únicamente se autorice la cinegética para investigaciones científicas, regulación de la población, monitorización de enfermedades epidémicas y otras circunstancias especiales, según recoge la cadena CBS.

Una cabeza de ciervo en un mercado especializado en animales exóticos de Pekín. (Reuters)Una cabeza de ciervo en un mercado especializado en animales exóticos de Pekín. (Reuters)Una cabeza de ciervo en un mercado especializado en animales exóticos de Pekín. (Reuters)

En la misma línea, Wuhan impondrá controles estrictos a la cría de animales exóticos para evitar que se destinen a la alimentación. La decisión se enmarca en un plan más amplio para frenar esta práctica, llevada a cabo de forma legal por más de 2.300 personas en China, de acuerdo con los cálculos del periódico estatal 'Jianxy Daily'.

Sin ir más lejos, las provincias de Jiangxy y Hunan —regiones limítrofes con Hubei donde prolifera la vida silvestre— ofrecerán subsidios a granjeros para que abandonen la cría de especies salvajes y opten por la ganadería o por el cultivo de frutas y verduras, en su lugar. En concreto, recibirán hasta 600 yuanes (76 euros) por cada ejemplar de civeta; 630 yuanes (80 euros) por puercoespín; 378 yuanes (48 euros) por ganso salvaje y 2.457 yuanes (314 euros) por el ciervo muntjac chino. También se pagarán 120 yuanes (15 euros) por kilogramo de cobra, de serpiente de cascabel real o de serpiente rata; y 75 yuanes (9 euros) por kilogramo de rata de bambú.

"Deja un vacío legal"

La organización en defensa de los derechos animales Humane Society International (HSI) advierte de que las medidas emprendidas en China dejan un vacío legal para que los criadores puedan seguir comercializando animales exóticos, siempre que no se envíen a los mercados de alimentación, y lamenta que el plan no incluye animales salvajes tradicionalmente utilizados para curtir pieles o para la medicina tradicional. A este respecto, recuerda que Pekín ya implementó medidas similares tras el brote del SARS en 2003, pero no consiguió acabar con el comercio.

"En los últimos 20 años, muchas personas le han recomendado al Gobierno chino que compense ciertas operaciones de cría de vida silvestre, como por ejemplo la cría de osos", asegura el especialista de HSI China, Peter J. Li. No obstante, se congratula: "Esta es la primera vez que el Gobierno decide hacerlo [a nivel nacional], lo cual abre un precedente para cuando se necesite frenar la cría de otras especies".

No hay comentarios

Publicar un comentario

Página principal