Fondos bloqueados, culpas cruzadas: crece la tensión entre China y EEUU

La relación entre China y Estados Unidos no puede estar hoy más en las antípodas de la imagen representada por el grafiti del Parque del Muro de Berlín, en la que el presidente chino Xi Jinping y el estadounidense Donald Trump aparecen dándose un beso a través de sus respectivas mascarillas. Trump y Jinping llevan protagonizando los últimos meses un pulso en el que han utilizado la crisis del coronavirus para 'afilar los cuchillos'. Este lunes, Trump ha vuelto a acusar a Pekín de haber cometido un "error terrible" al no haber contenido el contagio del coronavirus y ha insistido en haber intentado encubrir el error que permitió que el patógeno se extendiera por el mundo, según publica 'The New York Times'. Este domingo, durante su participación en un pleno virtual retransmitido por Fox News, el presidente estadounidense repitió que el Gobierno de Pekín, insistió en la falta de transparencia de la gestión china. "¿Sabes? Es como intentar apagar un fuego. Pero no pudieron apagar ese fuego".

Las autoridades chinas sí que intentaron detener el virus con "duras medidas de confinamiento", aunque los consultados por el periódico estadounidense insisten en que Pekín actuó demasiado tarde y no ha sido transparente con la información. Trump ha llegado a sugerir que China es la responsable de la creación y la propagación del virus: "Vamos a investigar muy bien lo que creemos que ha pasado exactamente. Y creo que nuestra investigación va a ser muy concluyente". Su secretario de Estado, Mike Pompeo, fue mucho más directo cuando este domigo acusó directamente a un laboratorio de investigación de Wuhan de haber desarrollado el coronavirus, a pesar de que la mayor parte de las agencias de inteligencia estadounidenses y los expertos en virología defienden que el virus "no ha sido elaborado ni genéticamente modificado" por el hombre.

Mike Pompeo el pasado miércoles. (Reuters)Mike Pompeo el pasado miércoles. (Reuters)Mike Pompeo el pasado miércoles. (Reuters)

Aun así, Pompeo ha pedido a las agencias de inteligencia que sigan buscando pruebas para apoyar la teoría —de momento sin fundamento— de que la pandemia mundial es el resultado de un fallo de seguridad en un laboratorio, a pesar de que los analistas insisten en que, lo más probable, es que no encuentren tales pruebas. Sin embargo, según 'The New York Times', algunos oficiales que han podido leer los informes clasificados de las agencias de inteligencia advierten de que ambas teorías no son incompatibles, y que existe la posibilidad de que un animal fuese infectado con el virus en el laboratorio y que, después de que un trabajador del laboratorio se contagiase, el especimen fuese "destruido".

La Casa Blanca ha bloqueado fondos para invertir en empresas chinas y ha congelado becas destinadas a la investigación en el país asiático

Algunos asesores de Trump en la Casa Blanca han empujado al presidente a enviar una orden ejecutiva con el objetivo de bloquear un fondo gubernamental destinado a invertir en empresas chinas, y el viernes Trump anunció que restringiría el uso de equipo relacionado con "un adversario extranjero" en la red eléstrica estadounidense, una advertencia velada a China. La administración Trump también ha bloqueado el sistema de becas que ayuda a mantener en funcionamiento laboratorios de virología en Wuhan (China), la primera ciudad en la que se detectaron casos de este nuevo Covid-19 y está revisando las colaboraciones científicas que la Universidad de Texas está llevando a cabo en el gigante asiático.

Un trabajador de un laboratorio de Wuhan. (Reuters)Un trabajador de un laboratorio de Wuhan. (Reuters)Un trabajador de un laboratorio de Wuhan. (Reuters)

Sin embargo, China niega vehementemente que el virus se originase en el laboratorio. El director de 'The Global Times', periódico estatal controlado por el Partido Comunista Chino, ha criticado públicamente al Gobierno estadounidense por acusarlos sin evidencias. "Que no digan que hay pruebas incontestables; que se las enseñe Pompeo al mundo", ha retado el director del periódico, Hu Xijin. "Con las peticiones de investigar el laboratorio de Wuhan están intentando alimentar la polémica y poner el foco en nosotros para manipular al público americano".

Entrevistada por el diario neoyorquino, la académica china Jude Blanchette, miembro del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIC en sus siglas en inglés), radicado en Washington, advierte que más que una evolución de las anteriores relaciones entre Estados Unidos y China, "hemos entrado en una fase completamente nueva, que se define por un aumento de los puntos de conflicto, la entrada en una espiral descendente de hostilidad, la dinámica del pensamiento de suma cero [en el que las ganancias de uno suponen automáticamente las pérdidas del otro] y la ruptura con las instituciones de mediación".

Un soldado frente a un cartel de Xi Jinping. (Reuters)Un soldado frente a un cartel de Xi Jinping. (Reuters)Un soldado frente a un cartel de Xi Jinping. (Reuters)

Ambos países están intentando vender su propio relato para ganar terreno más allá de la lucha del coronavirus. El corresponsal en Europa de 'The Times', Steven Erlanger, advierte de que se está construyendo una corriente de opinión mundial en contra de Pekin, acusada primero de no saber detener la expansión de la pandemia y de intertentar ocupar el liderazgo mundial a costa de Estados Unidos. En teoría, China saldrá de la recesión económica más rápido que el resto de países, y Estados Unidos, com más de un millón de infectados y 64.000 muertos —aunque Trump ha admitido que espera que se lleguen a los 100.000—, tendrá que depender de los mercados asiáticos para salir de la crisis sanitaria y económica.

Además, China controla gran parte de los suministros de mascarillas y equipación de protección que necesitan los hospitales estadounidenses. Y si China desarrollase la vacuna antes que nadie, tendrían una ventaja para renegociar los tratados con el resto del mundo, reforzar su posición en el mundo y para decidir sobre la salud de cientos de millones de estadounidenses. Según 'The New York Times', gran parte de los continuos ataques hacia China se deben a un intento de desviar la atención sobre las cifras de muertos e infectados por el coronavirus a apenas siete meses de las próximas elecciones presidenciales estadounidenses, que tendrán lugar el 3 de noviembre.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Página principal