Europa central muestra la solución a España: 'pasillos corona' para salvar el turismo

Este 13 de mayo, la Comisión Europea aprobaba sus criterios y recomendaciones para una desescalada coordinada entre los miembros de la UE con un sector en mente: el turístico. Bruselas señala el verano como “crucial” para lo que considera una industria en peligro y pide que los países que alcancen la llamada fase 2 europea se coordinen para salvar la temporada. Algunos ya han tomado buena nota, como Croacia y República Checa.

Las dos repúblicas eslavas están negociando un ‘pasillo corona’, un futuro corredor turístico que conectaría vía aérea ambos países para permitir a los checos veranear en las playas croatas y a los croatas visitar la monumental Praga. Un plan que Croacia quiere ampliar a cuantos países con seguridad sanitaria sea posible, que Chequia extendería a Eslovaquia y del que España aún no puede tomar nota. Primera recomendación de los expertos: será por territorios.

Alicia Alamillos

De momento, Croacia es el país que más ha avanzado en negociaciones con diferentes vecinos, que incluyen Eslovenia, Alemania, Austria, Italia y Hungría. Chequia también mantiene su propia ronda de contactos, en la que ya ha participado España. Ambos países, como las vecinas Hungría y Eslovaquia, han arrancado con sus planes de desescalada desde finales de abril y mantienen buenas cifras de contagio.

Urgente: tácticas para salvar el turismo

Gari Cappelli, ministro de Turismo de Croacia, explicó en entrevista a El Confidencial que en lo que va de 2020 el país ya ha visto descender en un 70% las llegadas respecto a años anteriores. El objetivo del Gobierno croata es generar “entre un 20 y un 30% de los ingresos del turismo que se crearon el año pasado”. En 2019, el turismo generó en Croacia 10.500 millones de euros por visitantes extranjeros y 1.500 millones por el turismo nacional.

Cappelli aclara que los detalles médicos aún no se conocen y los expertos del Gobierno croata están trabajando sobre “qué necesitarán exactamente los futuros corredores turísticos”. En el caso de República Checa, “el primer país en mostrar interés”, se encuentran en conversaciones los epidemiólogos de ambos países para acordar “qué medidas se deben tomar para viajar, hacer estancia en Croacia y regresar al país de manera segura después de las vacaciones”.

El turismo en Croacia, en plena pandemia. (EFE)El turismo en Croacia, en plena pandemia. (EFE)El turismo en Croacia, en plena pandemia. (EFE)

El dirigente eslavo no se atreve ha hacer una previsión sobre cuántos corredores y de qué tipo se podrán establecer en la UE. Tampoco sobre si su país podrá servir de ejemplo a otros como España o Italia, pero recuerda que en las reuniones entre ministros del ramo en la UE, se acordó “desarrollar procedimientos y normas específicas para la industria del turismo y los viajes”. Al hacerlo, “todos los países podrían estar preparados para controlar todos los aspectos de la revitalización de la industria del turismo, incluidos los países más afectados en Europa”.

Croacia ha implantado estos meses otras medidas internas específicas para el sector, que supone más del 10% de PIB, como la moratoria en las tasas turísticas y de los impuestos específicos, así como programas de financiación para mejorar la liquidez de las empresas sujetos al mantenimiento de los puestos de trabajo. Según Cappelli, “el Gobierno croata continuará preparando medidas a corto y largo plazo para garantizar la estabilidad del sector turístico para que todos estén preparados a medida que las medidas epidemiológicas se suavicen”.

David Brunat

Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Regional de República Checa, consultado por El Confidencial, explicó que está en contacto con varios países para “intercambiar información sobre seguridad y medidas restrictivas”, y así definir las circunstancias en las cuales el turismo podría reanudarse, “siempre que la situación epidemiológica esté completamente bajo control”.

República Checa ha incluido a España en su ronda de contactos, con una videoconferencia del secretario de Estado para la Unión Europea, Juan González-Barba, con el viceministro checo de Asuntos Exteriores, Ales Chmelar, en la que se abordó una “desescalada coordinada” en turismo. Pero el Gobierno checo prevé la apertura de fronteras como pronto para julio. Si acaso, se adelantaría con el vecino eslovaco, al que se pretende incluir en el ‘pasillo’ croata.

Igualmente escuetas ante preguntas de este medio se mostraron las fuentes oficiales del Ministerio de Transporte y Construcción de Eslovaquia, que no dará valoraciones concretas sin informes científicos que aún no existen. Aun así, los corredores turísticos “serían bienvenidos si fueran bidireccionales”, no solo de ciudadanos eslovacos visitando otros países, también de aumento de llegadas a Eslovaquia.

Corredores por territorios y escalonados

¿Es un proyecto trasladable a España a medio plazo cuando ni siquiera los socios de Europa central, en mucha mejor situación epidemiológica oficial, lo tienen claro? José Luis Castañeda, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Granada con más de 15 años de experiencia en investigación del mercado del turismo, opina que sí, aunque “es difícil de plantear” y debe ser “por territorios, de manera escalonada y controlada”. Recuerda que algunas de las regiones más turísticas de España, como Andalucía, Baleares o Canarias, tienen una ratio de afectados por habitantes actual muy similar a la de República Checa o Croacia, y poblaciones casi iguales.

Castañeda cree que es pronto para saberlo, porque ni siquiera países como Chequia o Croacia tienen fecha para la apertura de fronteras. En segundo lugar, considera necesario aclarar condiciones de tres tipos: "Sanitarias, de viabilidad económica y seguridad de los negocios".

“En última instancia, se tiene que legislar para que las empresas reduzcan todo lo posible la probabilidad de contagio sin dejar de ser rentables”, explica. Y pone un ejemplo: el Gobierno de España ya ha dado un paso en ese sentido al permitir que las terrazas abran al 50% y no al 30%. “El riesgo con el 30% es obviamente menor, pero con un 50% sigue siendo muy bajo y al mismo tiempo permite que al negocio le salga bien abrir. El proceso de desescalada necesita ir de la mano del proceso de recuperación económica”.

Nacho Alarcón. Bruselas

A escala de los corredores turísticos, “esto requiere, sobre todo, que exista una coordinación de los planes de desescalada dentro del espacio Schengen y de las condiciones de los futuros vuelos de transporte de pasajeros. El transporte aéreo de personas tiene que ser coordinado por planes de desescalada conjuntos para toda la UE”.

Pero Castañeda cree que todas las consideraciones legales o económicas de momento no son tan importantes como “las garantías de seguridad: no es lo mismo un destino sin percepción de riesgo que un destino con garantías sanitarias”. Recuerda que existen países donde los datos son confusos porque no se han podido hacer test o porque su sanidad pública funciona peor. "Puede existir una imagen de un destino con poca incidencia de la enfermedad y que esta no sea real, y por tanto no existan garantías sanitarias".

“El riesgo real no se conoce en ningún país”, advierte. “Pero tenemos casos más graves de destinos que están jugando a la ‘venta de imagen’, dando datos inferiores a los reales para fingir una incidencia más baja”. Dos ejemplos son Brasil o Estados Unidos, “con la diferencia de que en este último el acceso a la información es más libre y se cae rápidamente”.

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