¿Mallorca sin alemanes? Berlín prepara a sus ciudadanos para unas vacaciones 'en casa'

La nueva normalidad está acabando con viejas certezas en Alemania. Una de ellas, la de las tradicionales vacaciones de verano en el extranjero, parece cada vez más en entredicho en esta nueva realidad que deja la pandemia global de coronavirus. La desescalada en el gigante europeo apunta a que millones de personas dejarán los viajes al exterior en los próximo meses, vaciando playas, hoteles y restaurantes por toda España, desde Mallorca, destino de sol emblemático para muchos turistas germanos, hasta Cádiz. Aunque intentan ser cautas y no herir sensibilidades, las autoridades alemanas parecen ya dar por perdidas unas vacaciones en el extranjero, apostando en su lugar por el turismo nacional en Alemania.

Al menos así lo sugieren las declaraciones y los planes que va adelantando poco a poco el Gobierno de Angela Merkel para afrontar la pandemia. A la paulatina reactivación de los últimos días —la reapertura de comercios de menos de 800 metros cuadrados, la prevista reanudación de clases en grupos y para ciertos cursos y el próximo regreso de peluquerías, entre otros negocios— la han seguido anuncios sobre las restricciones que todavía seguirán en pie. Lo último ha sido prorrogar al menos hasta el 14 de junio la advertencia general del Ministerio de Exteriores de evitar los viajes turísticos a cualquier país del mundo.

M.M.

Una 'recomendación' decisiva

El titular de Exteriores, Heiko Maas, ya había dejado clara su valoración: "Este verano no habrá una temporada de vacaciones con bares llenos en las playas ni cabañas llenas en las montañas", advirtió Maas. "Es improbable que vuelva a haber muy rápido viajes a España, Grecia o Turquía", señaló por su parte el delegado del Gobierno para asuntos de turismo, Thomas Bareiss, en una entrevista con la cadena de televisión pública ZDF. "Hemos ya experimentado lo que un foco de infección en un popular resort turístico puede hacer a los países de origen de esos turistas", ha añadido, en referencia al resort de esquí de Ischgl, en Austria, donde se detectó un brote de coronavirus que contagió a cientos de visitantes. "Esto no debe pasar de nuevo", ha sentenciado.

Carlos Barragán

Técnicamente, la advertencia del Ministerio de Exteriores es solo una recomendación y no una prohibición, pero este "llamamiento urgente" adquiere casi el carácter de directriz para muchos ciudadanos y, sobre todo, para muchas agencias de viajes. La actual advertencia, emitida a mediados de marzo, es un paso sin precedentes, porque abarca por primera vez todo el globo y no solo países en guerra como Siria o Afganistán, o Estados sumidos en graves crisis, como Venezuela. En la práctica, la medida permite a los ciudadanos cancelar sin costes viajes ya reservados o pagados.

El sector acusó de inmediato el golpe. La Asociación de Viajes Alemana (DRV), que reúne miles de empresas dedicadas al turismo en destinos extranjeros como España, señaló en un comunicado que las compañías procederán a "cancelar de forma sucesiva" todos los viajes pendientes hasta el 14 de junio y a informar a sus clientes. La decisión deja sin "base de negocios a agencias y operadores de viaje por otras seis semanas", ha lamentado el presidente del DRV, Norbert Fiebig.

Nacho Alarcón. Bruselas

La asociación, sin embargo, no quiere renunciar aún a los meses de julio y agosto, plato fuerte para muchas empresas debido a las potentes cifras de negocios en Europa. "No damos por perdidas las vacaciones de verano", ha dicho Fiebig. Aunque queda lejos la opción de España. "Si la evolución de la pandemia lo permite, será posible hacer viajes inicialmente en Alemania. Después, seguirán los viajes a otros países de Europa, siempre y cuando haya condiciones similares a las de Alemania".

Evitar la 'lista negra'

La comparación con el estado epidemiológico en Alemania podría ser decisiva para España, en caso de que haya todavía una apertura este año. La asociación de viajes germana, en todo caso, pide que la advertencia de viajes del Ministerio de Exteriores sea más concreta, para que sus miembros centren su oferta en los destinos que puedan salir de la 'lista negra'. "Es importante que haya cuanto antes recomendaciones de viajes diferenciadas por país", señaló la DRV.

Nacho Alarcón. Bruselas

A la espera de la evolución de la pandemia y de lo que ocurra con la advertencia de viajes dentro de seis semanas, en Alemania se baraja cada vez con más fuerza el turismo nacional, un sector en constante crecimiento en la última década y ahora también fuertemente golpeado por la crisis. "En los meses de marzo y abril, hubo una caída drástica", señala Norbert Kunz, director de la Asociación de Turismo Alemana (DTV), la otra gran organización de ese sector en el país, a El Confidencial. "Ahora vendrán pequeños pasos. El turismo se retomará primero lentamente en Alemania, después seguirán los viajes al extranjero", añade Kunz sobre las perspectivas.

Turismo local en crecimiento

El sector está en condiciones de recibir a los turistas locales, explica también el empresario, aunque la oferta local sea distinta a la de países mediterráneos, con menos mar y más actividades campestres o de montaña. "Las capacidades para recibir turismo están ahí", dice Kunz. "En 2019, uno de los mejores años para el turismo local, en los meses de verano, julio y agosto, solo hubo un 50% de ocupación hotelera".

Nerea Parada

En los últimos años, ha habido bastantes inversiones para mejorar la calidad de la oferta, por ejemplo, en infraestructuras para practicar el senderismo o el ciclismo, y eso se ha traducido en un constante crecimiento desde 2010, según la DTV. En ese año, unos 380 millones de personas reservaron una noche de hotel en Alemania. Hoy, son unos 120 millones de personas más. Y de esos 500 millones, unos 420 millones son ciudadanos alemanes, según Kunz.

Los números del turismo germano llevaron al canciller de la vecina Austria, Sebastian Kurz, a considerar recientemente la reapertura de sus fronteras con Alemania, por la perspectiva de que el pequeño país alpino también pueda beneficiarse del turismo. Según cifras de la Oficina de Estadísticas alemana, en 2018, unos 66,2 millones de personas, una buena parte de ellas turistas, partieron entre los meses de abril y agosto de aeropuertos alemanes rumbo al extranjero. La pandemia forzará ahora a aquellos que mantengan las ganas de viajar a buscar destinos mucho más cerca de casa.

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