Suecia adopta una manera alternativa para luchar contra el coronavirus

Suecia se ha convertido en un caso aparte en la forma de luchar contra el coronavirus. Mientras los principales países europeos o Estados Unidos aplican medidas restrictivas como el confinamiento, en el país escandinavo la respuesta a la pandemia es completamente diferente.

Suecia es el país europeo más grande con el menor número de límites sobre dónde puede ir la gente y lo que puede hacer: lo deja bajo su responsabilidad y juicio. Las escuelas para niños de hasta 16 años permanecen abiertas, la gente sigue yendo a trabajar y el transporte público continúa funcionando con altas tasas de ocupación. Las autoridades suecas sí que han prohibido las reuniones públicas de más de 500 personas, han cerrado universidades y colegios de educación superior, y han aconsejado a los trabajadores que se queden en casa en la medida de lo posible. Además, han aconsejado que los restaurantes solo sirvan comidas en los comedores, no en la barra.

El Confidencial

Johan Carlson, jefe de la agencia de salud pública de Suecia, defendía la semana pasada el enfoque de Suecia, diciendo que el país "no puede tomar medidas draconianas que tengan un impacto limitado en la epidemia y que puedan noquear el funcionamiento de la sociedad". Al mismo tiempo, Joacim Rocklov, epidemiólogo de la Universidad de Umea, reconocía que el número de muertes anuales en el país, que ronda las 90.000, podría "aumentar significativamente" si el sistema sanitario colapsaba.

"Experimento enorme"

Hasta la fecha, ha habido más de 2.840 contagios en Suecia por coronavirus, con 70 muertes, una cifra muy baja comparada con las más de 6.000 muertes en Italia y las más de 4.000 en España, aunque, evidentemente, estas cifras podrían ir a mucho peor por culpa de este "enorme experimento", como lo ha denominado Rocklov. "No veo por qué Suecia ha de ser tan diferente de otros países. Es un experimento enorme", declara Rocklov a Financial Times. "No tenemos ni idea, podría funcionar. Pero también podría ir locamente en la dirección equivocada".

"Existe un gran riesgo de que Suecia tenga que entrar en cuarentena cuando el sistema de salud entre en crisis". Todavía no lo ha hecho

Al contrario de la teoría británica, que apostaba en un primer momento por la estrategia de "inmunidad de rebaño", en la que un gran segmento de la población contrae el virus para que la sociedad se inmunice, las autoridades suecas han confirmado que no persiguen este objetivo y que su trabajo se centra en evitar que su sistema sanitario colapse y en frenar la propagación de las infecciones, aunque sin prohibiciones. Tampoco parece que sea la economía la principal excusa. Algunos expertos económicos piensan que incluso las medidas ligeras podrían causar un enorme daño a la economía y que se puede estar sustituyendo un desastre por algo aún peor.

Stefan Lofven, primer ministro de centro-izquierda de Suecia, pidió en un mensaje televisado a los ciudadanos que participaran activamente para frenar el contagio, evitando, por ejemplo, visitar a familiares de edad avanzada y trabajando desde casa. Eso sí, advirtió que esta situación podría cambiar y que podrían llegar medidas más restrictivas, admitiendo que los próximos meses serían difíciles.

Rocklov comenta que aún no se sabe cuánto durara la inmunidad al Covid-19, aunque "existe un gran riesgo de que Suecia tenga que entrar en cuarentena cuando el sistema de salud entre en crisis", como ya han hecho otros países, como sus vecinos Dinamarca, Noruega y Finlandia, que han cerrado escuelas, sellado sus fronteras e impuesto otra serie de restricciones.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Página principal