Europa aprieta los dientes y se prepara para alargar las cuarentenas "lo que sea necesario"

El comité de científicos que asesora al presidente francés, Emmanuel Macron, tiene malas noticias para Europa. Los expertos del Elíseo han avisado esta semana de que será “indispensable” extender la cuarentena “probablemente al menos seis semanas”. Es decir, hasta finales de abril como mínimo.

Francia entró en confinamiento el martes 17 de marzo por inicialmente dos semanas -hasta el 1 de abril-. Pero esta nueva estimación podría mantenerlos en sus hogares hasta el 26 de abril. Rápidamente, el ministro de Salud, Olivier Veran, salió al paso para dulcificar con un montón de condicionales el golpe -psicológico y económico- que ya parece inevitable. La medida se extenderá, aunque todavía no se sabe cuánto.

Héctor G. Barnés

“Los miembros del consejo científico no pueden estimar con precisión si el confinamiento debería ser de esa duración. Lo que dicen que podríamos necesitar prepararnos para que el confinamiento dure más. Más allá de los 15 días actuales, pero a lo mejor se puede extender más allá de esas fechas, hasta cinco o seis semanas”, explicó el funcionario a los medios el martes pasado.

Y Veran zanjó el asunto: “El confinamiento tiene un objetivo, proteger al pueblo francés. Durará el tiempo que sea necesario”. Una letanía que se repite por toda Europa con crujir de dientes. Lo que sea necesario.

Aislamiento, única vía factible

Los franceses son, por ahora, los únicos que han planteado abiertamente que las cuarentenas probablemente se extenderán bien entrada la primavera -y puede que más allá-. El país registra por ahora más de 25.600 casos confirmados y 1.300 muertes por Covid-19, el tercer país más impactado en Europa. Pero estas cifras podrían ser mucho más abultadas, ya que no se estarían computando adecuadamente a los fallecidos fuera de los hospitales, mientras que la agencia de sanidad pública cree que tan solo la semana pasada casi 42.000 personas fueron al médico con síntomas de la enfermedad sin que se les realizara el test.

"No demos falsas esperanzas, es una cuestión de ética" ha exigido la reputada viróloga Françoise Barré-Sinoussi, quien lidera a los 12 investigadores y médicos del ‘Comité analyse, recherche et expertise’ (CARE), en una entrevista con el diario Le Monde. El informe del grupo de expertos que dirige dejó claro que el aislamiento es, actualmente, la "única estrategia realista en términos operativos" debido a que otras vías que podrían ser clave, como test masivos o asilamiento selectivo, no son ejecutables a escala nacional en estos momentos.

"Para mí, la urgencia es detener la epidemia y, por lo tanto, aplicar un estricto respeto por el encierro. ¡Y pido ayuda a todos! Esto es lo mejor que podemos hacer para ayudar al personal sanitario. La falta de disciplina del público me preocupa", ha asegurado Barré-Sinoussi, co-ganadora del Premio Nobel de Medicina en 2008 por su participación en el descubrimiento del VIH en el Instituto Pasteur en 1983.

Un túnel muy largo

Según el calendario actual, el primer país en salir de la cuarentena en Europa debería ser Italia, que entró en confinamiento nacional el 11 de marzo y estimó finalizar poco más de tres semanas después, el 3 de abril. Por el momento, no se ha anunciado oficialmente ningún cambio de fecha, pero se han endurecido las sanciones -con multas de 3.000 euros y hasta cinco años de cárcel- para quiénes incumplan las medidas de emergencia.

Esta semana los medios han especulado con la posibilidad de que se amplíen las medidas de confinamiento hasta el 15 de julio, fecha hasta la que se extiende el decreto de alarma nacional que da potestades especiales al gobierno. Pero el primer ministro Giuseppe Conte negó que se vaya a extender tanto tiempo, y calificó la fecha del 15 de julio como una “posibilidad teórica” a la hora de redactar la medida. El funcionario reiteró que todavía es muy pronto para estimar cuándo se acabará la emergencia, se mostró confiado en que será “antes”. Incluso se está barajando la idea de que levantar las restricciones progresivamente por regiones, según el grado de impacto.

Javier Brandoli. Roma

¿Será el 3 de abril? Por la actual evolución de los casos, no parece probable. La luz que se ve al final del túnel -cuatro días consecutivos en el que se ralentiza el ritmo de infecciones y menos fallecidos- muestra que el túnel todavía es muy largo. La cuarentena parece estar funcionando, pero las cifras todavía son muy elevadas (683 fallecidos y un incremento de 3.419 contagiados tan solo en el último día) y la OMS advierte que el pico de la enfermedad se alcanzará esta semana.

“Lamentablemente, en las UCI no estamos viendo todavía los efectos positivos de las medidas que se pusieron en marcha hace 12 días”, ha aseverado Giacomo Grasselli, director de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Policlínico de Milán, al canal Euronews.

¿Ocho semanas?

En Bélgica, este fin de semana se desayunaron con una entrevista de la ministra de Sanidad, Maggie de Block, que generó nervios en el país tras asegurar que el impacto del coronavirus se prolongaría "durante al menos ocho semanas". Muchos interpretaron esto como una extensión del confinamiento previsto de unos 20 días -del 18 de marzo al 5 de abril- hasta la primera semana de mayo.

La portavoz de la titular de Sanidad tuvo que salir el lunes a aclarar la confusión asegurando que ocho semanas es la estimación de la presencia del virus en el país, algo que mencionó la ministra de Block basándose en la evidencia científica y la experiencia china.

Precisamente, el ejemplo chino avisa de que el enclaustramiento casero se podría prolongar más semanas de las previstas. Las draconianas medidas tomadas por Pekín han tardado ocho semanas para lograr que los casos de contagio interno caigan prácticamente a cero desde que comenzó la masiva cuarentena en la provincia de Hubei. De hecho, la ciudad de Wuhan, epicentro de la epidemia, terminará el encierro el 8 de abril -11 semanas después de que se decretara su confinamiento el pasado 23 de enero.

Patricia Seijas

Algunos no están dispuestos a esperar tanto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha insistido en que el encierro nacional terminará el 12 de abril -justo Semana Santa- asegurando que prologar la medida más de 15 días destruiría la economía y provocaría "miles de suicidios". "Cada año perdemos miles y miles de vidas por la gripe y no apagamos el país", afirmó Trump en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News. "Tenemos que volver a trabajar. Cuánto más rápido, mejor", avisó.

Lecciones por aprender

Por el momento, la mayoría de Europa está siguiendo la receta de confinamiento y ‘manu militari’ China para sortear la crisis. Las cuarentenas van desde las dos semanas establecidas por Alemania, las tres de Reino Unido o las cuatro de España y Austria. Sin embargo, expertos sanitarios consideran que el aislamiento por sí mismo no va a resolver la crisis y que son necesarias medidas adicionales para acabar con la epidemia.

Según médicos y pacientes consultados por 'The Wall Street Journal', en China el virus continuó transmitiéndose entre familiares en sus hogares pese a la cuarentena, continuando así con la presión de nuevas infecciones sobre unos hospitales ya saturados. Así que lo que realmente comenzó a cambiar el panorama en Wuhan fueron los tests masivos y la confinación de los casos menos graves o inclusos sospechosos en centros de cuarentena temporales, que incluyeron hoteles, escuelas y edificios públicos.

“Muchas lecciones todavía no se han aprendido”, dijo Devi Sridhar, profesor de salud pública global en la Universidad de Edimburgo al diario estadounidense The Wall Street Journal. “El encierro ayuda a comprar tiempo. Pero la única manera de que funcione es volver a investigar los casos y comenzar a identificar quién tiene el virus”.

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