Españoles en la 'anticuarentena' contra el coronavirus de Boris: "Es un sinsentido"

Paula tiene un hijo con diabetes. Ha llamado al colegio para explicarles la situación y los riesgos que existen ahora con la pandemia del coronavirus. Pero la respuesta que ha recibido ha sido la siguiente: "Si deja de asistir a clase, será falta injustificada". En el Reino Unido, diez faltas son motivo para llamar a servicios sociales. La llamada al hospital tampoco fue de gran ayuda: "Su hijo tiene diabetes Tipo 1 y los grupos de riesgo que ha especificado el Gobierno son los de Tipo 2. Por lo que si quiere mandarle al colegio o dejarle en casa es decisión suya".

Por si fuera poco, Paula es además profesora en otro centro adonde el lunes acudió una estudiante cuya madre tenía fiebre. "Lo que yo no quiero es pegarle nada a mi hijo cuando llegue a casa. Pero al mismo, yo tengo que seguir acudiendo a mi puesto de trabajo porque aquí los colegios y guarderías siguen abiertos, aunque las universidades de Londres han cerrado. Ese el problema. No hay directrices claras", explica a El Confidencial. El suyo es uno de los miles de dilemas que se plantean en un país donde la cuarentena se ha impuesto, de momento, solo a medio gas.

Celia Maza. Londres

Tras días recomendando tan sólo lavarse las manos, este lunes el Ejecutivo de Boris Johnson subió el tono aconsejando a la gente evitar todo contacto social innecesario. Ha pedido no ir a pubs, restaurantes ni teatros y trabajar desde casa en la medida de lo posible. Asimismo, solicita a los que tienen algún síntoma, o vivan con aquellos que presentan síntomas, aislarse por dos semanas.

Y respecto a viajar al extranjero, recomienda no salir del país, en principio, por los próximos 30 días. No pide a los que estén fuera que regresen de inmediato. Eso sí, les advierte que podrían sufrir luego “alteraciones”.

Decisión de cada uno

En definitiva, todo cae de alguna manera en la responsabilidad y decisión de cada uno. “Tenemos poderes para implantar prohibiciones por ley. Pero no creo que sea necesario utilizarlos. Somos una democracia madura, adulta y liberal, en la que la gente entiende muy claramente las recomendaciones que le damos”, explica el primer ministro.

“El Gobierno no está tomando decisiones claras. Es la gente quien tiene que actuar por su cuenta, pero no saben hasta qué punto luego van a estar cubiertas. En este sentido me parece irresponsable por parte de las autoridades”, asevera Paula.

El problema es que al no imponer, de momento, el estado de emergencia, todo queda tan sólo en “consejos”, “sugerencias”. No hay restricciones oficiales como tal. Los británicos son únicos guardando colas de manera ordenada y siguiendo al pie de la letra los protocolos. Pero ante la excepcionalidad de las circunstancias no saben muy bien ahora cómo actuar y muchos de los españoles residentes que está en continuo contacto con sus familias confinadas en España se preguntan hasta qué punto van a esperar en el Reino Unido para implantar medidas más drásticas.

Que los colegios sigan abiertos

Patrick Vallance, el asesor científico principal del Ejecutivo británico, sigue defendiendo que cerrar los colegios “hoy por hoy no es una de las prioridades porque no consideramos que vaya a tener un gran impacto” a la hora de reducir los contagios. Aunque Gales y Escocia han cedido cerrar los cetros a partir del viernes.

Fuensanta, que trabaja como cocinera en una guardería al suroeste de Londres, considera que todo es un “sinsentido”. “Por un lado dicen que hay que evitar las grandes aglomeraciones y tú me dirás si una guardería no es una gran aglomeración. Yo tengo dos hijas y no quiero contagiarles nada. Pero al mismo tiempo no puedo permitirme perder mi empleo. En este país no existe el paro como lo conocemos en España y todo es extremadamente caro”, matiza.

Clientes en una tienda en Londres con mascarillas. (Reuters)Clientes en una tienda en Londres con mascarillas. (Reuters)Clientes en una tienda en Londres con mascarillas. (Reuters)

Por otra parte, el sector de la hostelería es otro de los grandes afectados por la falta de claridad. “El Gobierno no ha obligado por ley a cerrar bares ni restaurantes. Por lo tanto, si cierro por mi cuenta el seguro no me cubre nada. Pero al mismo tiempo, si mantengo el negocio abierto no puedo pagar a los camareros porque apenas tenemos clientes. Nos hemos quedado en el limbo”, señala John, gerente de uno de los pubs en medio de un West End prácticamente desértico. La mayoría de los teatros de la capital y el resto del país han decidido cerrar sus puertas.

Si cierro el bar por mi cuenta el seguro no me cubre nada. Pero al mismo tiempo, si mantengo el negocio abierto no puedo pagar a los camareros porque apenas tenemos clientes

El ministro de Economía, Rishi Sunak, anunció este martes un potente programa de medidas que incluyen 330.000 millones de libras (385.000 millones de euros) en préstamos garantizados por el Estado para combatir los efectos de la pandemia. El Gobierno va a ofrecer ayudas por valor de hasta 25.000 libras por empresa “para convertirse en un puente que ayude en este periodo de tiempo”. En el caso de empresas pequeñas, la ayuda ascenderá a 10.000 libras.

"Lo que sea necesario"

Tanto Sunak como Johnson reutilizaron deliberadamente una frase de Mario Draghi, el jefe del Banco Central Europeo durante la crisis de la eurozona, de que harán “lo que sea necesario” para ayudar a la economía del país. En cualquier caso, las empresas critican la incertidumbre que existe ante la falta de claridad de un protocolo concreto que no se base tan sólo en recomendaciones.

Este miércoles, el centro de la cosmopolita y turística capital británica no estaba vacío, pero el ambiente sí era extraño. En las zonas residenciales, sin embargo, el escenario es distinto. Contradictorio incluso. Porque los supermercados se quedan a primera hora sin existencias en muchos de los pasillos (la psicosis del papel higiénico también ha llegado a la tierra de Shakespeare), pero al mismo tiempo, hay gente en las cafeterías, niños jugando en los parques e incluso comensales en los restaurantes.

“No estoy incumpliendo ninguna norma. Nos han dicho evitar el contacto social innecesario y aquí mi madre y yo estamos solas en todo el comedor. Hay que aprovechar los días que nos quedan porque tal y como está el panorama en otros países aquí tarde o temprano nos acabaran obligando a quedarnos en casa también”, asegura Sarah mientras termina su sopa de fideos.

C. B.

El arzobispo de Canterbury -máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra con permiso de Isabel II- ha decidido suspender las misas en todo el país. Aunque, de momento, se seguirán celebrando bodas y funerales.

En cualquier caso, en la calle de alguna manera se asume que las vacaciones de semana santa serán inviables. “Nosotros teníamos planes de ir a Alicante. Nos acabamos de comprar una casa en Altea. Pero que ni siquiera sabemos cuándo podremos verla. Las llaves las tiene aún la agencia porque no se nos ocurre coger ahora un avión”, matiza Dylan, un jubilado “enamorado de España”.

No estoy incumpliendo ninguna norma. Nos han dicho evitar el contacto social innecesario y aquí mi madre y yo estamos solas en todo el comedor

De momento, Reino Unido no ha cerrado sus fronteras e insiste en que los tiempos de actuación son clave. “Me parece pura demagogia la valoración que se ha hecho de las medidas. He oído cosas como que 'en el Reino Unido prefieren salvar la economía a salvar vidas humanas' o que en 'el Reino Unido la estrategia es contagiarnos todos y luego sálvese quien pueda'. Eso es mentira. Nadie ha dicho ni lo uno, ni lo otro", apunta Carmen, una española residiendo más de una década en Londres.

“Han explicado por activa y por pasiva que sólo tenemos una baza para que el aislamiento sea efectivo, y por eso hay que forzarlo en el punto óptimo de la curva de contagios, para que tenga maximizar el beneficio. Han explicado por activa y por pasiva que las medidas se adoptarán, pero que han de ser conmensuradas a las circunstancias. Han explicado por activa y por pasiva que las decisiones se están tomando con base en la información científica disponible. No entiendo qué es tan difícil de comprender por parte de la sociedad de todo esto”, añade.

Este miércoles, en el Reino Unido las muertes por Covid-19 ascendían a 71. Hay 1.950 casos diagnosticados después de realizar alrededor de 40.000 pruebas aunque los científicos que asesoran al Gobierno consideran que los casos reales rondarán ya por lo 55.000.

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