Vox rompe filas y el bloque constitucionalista le acusa de beneficiar a Puigdemont

Manos a la cabeza. Ese fue el gesto de buena parte de los eurodiputados españoles este martes en Estrasburgo cuando, algo después de las tres de la tarde, Santiago Abascal, líder de Vox, anunciaba que sus tres eurodiputados habían presentado esa misma mañana un recurso de anulación ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) por la decisión del Parlamento Europeo de reconocer como eurodiputados a Carles Puigdemont y Toni Comín.

Desde las oficinas europeas del Partido Socialista, Partido Popular y Ciudadanos coinciden que el momento no podía ser peor. Los servicios jurídicos del Parlamento Europeo están revisando el suplicatorio enviado por las autoridades españolas antes de anunciar su recibo ante el Pleno y que arranque el procedimiento para levantar la inmunidad de los dos líderes independentistas. Es un proceso difícil y largo, en el que la comisión de Asuntos Jurídicos mantiene audiencias con los afectados antes de aprobar un informe que debe ser sometido a voto en el Pleno de Estrasburgo.

J. B.

La estrategia del PSOE, PP y Ciudadanos era clara: nada de histrionismos, nada de gritos, es un procedimiento ordinario que debe hacerse sin grandes aspavientos. Es una cuestión técnica, no política, que debe concluir con el levantamiento de la inmunidad para que ambos eurodiputados rindan cuentas ante la justicia.

Pero este martes Vox ha movido ficha. El recurso ante el TJUE es justo lo que no querían que hiciera: llamar la atención, montar ruido, dar munición a los dos eurodiputados independentistas de cara al procedimiento del suplicatorio, que lejos de estar ganado, va a costar un importante esfuerzo a los partidos españoles.

Temen que si Vox se pone a los mandos de la “oposición” a Puigdemont en el Parlamento Europeo, en vez de hacerlo ellos, van a beneficiar el mensaje del antiguo presidente de la Generalitat. Además, saben que se retroalimenta: ambos se benefician, uno ante su electorado en España y otro ante sus compañeros eurodiputados, del choque público.

"Si Vox se hace con el protagonismo en la suspensión de la inmunidad, corremos el riesgo de que muchos eurodiputados voten en contra"

“Si Vox se hace con el protagonismo en la suspensión de la inmunidad de Puigdemont corremos el riesgo de que muchos eurodiputados voten en contra no por estar cerca de Puigdemont, sino por rechazo a Vox”, ha asegurado a El Confidencial el eurodiputado popular Esteban González Pons. “Lo que ha hecho Santiago Abascal es la peor contribución que Vox puede hacer al futuro del suplicatorio”, se ha mostrado tajante el popular.

“La defensa del Estado de derecho y de la imagen de España ante la UE es demasiado importante como para ir lanzando ocurrencias”, ha criticado también a este periódico Luis Garicano, líder de Ciudadanos en la Eurocámara. “Lo único que consiguen al montar estos circos es poner más difícil a los eurodiputados españoles la tarea de explicar lo que de verdad ocurre en nuestro país y defender nuestra democracia”, ha señalado el eurodiputado liberal.

Javier Moreno, líder de la delegación socialista española, ha asegurado a El Confidencial que “se les nota mucho la inexperiencia” en referencia a Vox. “Lo primero que tienen que aprender es que esta es la casa de la democracia, no un circo donde se viene a hacer el payaso”, critica duramente el eurodiputado socialista, y les recuerda que están en la Eurocámara “para trabajar, para seguir avanzando en la construcción europea, para defender los valores y principios de la Unión Europea”.

Beatriz Parera

El bloque constitucionalista sabe que a Puigdemont le beneficia que se monte ruido respecto a su suplicatorio. Es la forma de movilizar a eurodiputados que, en general, no votarían a favor de mantener su inmunidad, pero que en determinados escenarios sí podrían llegar a alinearse con él, a verlo, de nuevo, con cierta simpatía.

La situación de ambos eurodiputados no es fácil. No tienen buena imagen en general dentro de la Eurocámara. Este mismo martes Philippe Lamberts, co-líder de Los Verdes/ALE, el grupo en el que quieren entrar Puigdemont y Comín, atacaba a ambos independentistas por falta de “coherencia” y les invitaba a unirse al grupo de sus “mejores amigos belgas”, los independentistas flamencos de la N-VA, que comparten familia política con el propio Vox.

El ataque de la formación de Abascal a David Sassoli, presidente del Parlamento Europeo, beneficia enormemente a Puigdemont. Jorge Buxadé, líder de Vox en la Eurocámara, ha llegado a señalar que el italiano “ha puesto al Parlamento Europeo al borde de la ley”.

Jorge Buxadé ha llegado a señalar que David Sassoli “ha puesto al Parlamento Europeo al borde de la ley”

En las filas constitucionalistas celebraban la gestión que este lunes había hecho Sassoli en la sesión en la que se daba la bienvenida a Puigdemont. El italiano leyó del tirón sus anuncios, esquivó cualquier intento de intervenir, aclaró que no había debate posible, e indicó a los ujieres, que normalmente suelen ser ya muy estrictos, que redoblaran su atención y evitaron que los eurodiputados verdes elevaran unos carteles en apoyo a Oriol Junqueras. También pidieron que lo retirara a Puigdemont y Comín.

Cuando Buxadé, dando palmas y saltando desde su escaño, pidió la palabra durante el anuncio de la llegada de los nuevos eurodiputados independentistas, Sassoli le pidió que se sentara y le recordó que no había posibilidad de debatir nada: “Tranquilícese”. La idea era evitar que la situación se descontrolara. Horas después Abascal anunciaba su viaje a Estrasburgo.

“Si se piensa (Abascal) que los eurodiputados tras ver a la extrema derecha amenazar al presidente del Parlamento Europeo van a apoyar a España es que viven en otro planeta”, sentencia González Pons. “Si están interesados en que Puigdemont y Comín cambien el asiento en el Parlamento por el banquillo de los acusados pueden ponerse a trabajar desde el Parlamento Europeo para conseguir los apoyos que nos permitan levantar la inmunidad lo antes posible”, ha apuntado Garicano.

Nacho Alarcón. Estrasburgo

Con el suplicatorio a punto de comenzar su camino por el Parlamento Europeo, los partidos constitucionalistas, que han seguido trabajando durante las últimas semanas de forma coordinada, muy lejos del barro de la política nacional, están intentando atar la situación y asegurar los votos para el día en el que toque obtener la luz verde de la cámara para levantar la inmunidad de Puigdemont y Comín no haya sobresaltos.

El primer sobresalto llegó en la tarde de este martes, con el anuncio de Vox. Esperan que no haya muchas más: cuanto más discreto sea, más fácil será obtener el suplicatorio. Si el debate es puramente técnico, confían en que no hay prácticamente espacio para que sea rechazada. Si el debate se convierte en algo político, ofreciendo a los eurodiputados independentistas munición para su discurso, la situación se puede complicar.

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