Boris Johnson rechaza oficialmente la petición de un nuevo referéndum en Escocia

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha rechazado este martes de manera oficial la petición, cursada por la ministra principal de Escocia Nicola Sturgeon poco después de las elecciones del pasado diciembre, de celebrar un nuevo referéndum de independencia en la región.

"El pueblo escocés votó decisivamente mantener nuestro Reino Unido unido, un resultado que tanto el gobierno escocés como británico se comprometieron a respetar", ha afirmado el mandatario en su perfil de Twitter, donde ha adjuntado una copia de su respuesta a oficial a Sturgeon.

La reacción de la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, cuyo partido SNP (nacionalistas escoceses) se vieron muy reforzados en las elecciones generales del pasado diciembre, donde obtuvieron uno de sus mejores resultados en su historia, no se ha hecho esperar. "Los 'tories' (conservadores) están aterrorizados del derecho de Escocia a elegir, porque ellos saben que, si se nos da a elegir, elegiremos la independencia. (...) Todo lo que pueden hacer es intentar denegar la democracia. No lo permitiré", ha afirmado.

Sturgeon presentó la petición oficial para poder celebrar un nuevo referéndum a Londres el pasado 19 de diciembre, pues el nuevo plebiscito tendría que ser organizado con el beneplácito del gobierno central para que sea legal.

Tras obtener al frente del SNP 48 escaños de los 59 posibles, trece más que en 2017 (35), Sturgeon declaró que "[los resultados] mandan un mensaje claro de que la demanda de un nuevo plebiscito ha recibido un nuevo, renovado y reforzado mandato".

Tensión en Westminster

"El Gobierno de Reino Unido continuará salvaguardando la decisión democrática del pueblo escocés y la promesa que ustedes le hicieron. Por esa razón, no puedo aceptar ninguna petición de trasferirle el poder que conducirá a nuevos referéndums de independencia", reza la carta de respuesta firmada por Johnson.

Celia Maza. Londres

La negativa de Johnson a aceptar un nuevo referéndum no ha pillado por sorpresa. Boris Johnson ya había dejado claro en anteriores ocasiones que no permitirá la celebración de un nuevo referéndum sobre la independencia de Escocia del Reino Unido, una cuestión que en su opinión quedó "zanjada" tras la consulta de 2015, cuando el 55% de los electores escoceses eligieron permanecer en el Reino Unido. Sin embargo, la inminente consumación de un Brexit el próximo 31 de enero, que dejaría a Escocia especialmente vulnerable, así como el amplio espíritu 'remain' en la Unión Europea de región ha cambiado el prisma de muchos que votaron por la permanencia en Reino Unido.

Tras este primer desencuentro, se espera un agrio enfrentamiento en los próximos cinco años entre el Gobierno de Johnson y los representantes escoceses en Westmisnter.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Página principal