¡Prohibido fotografiar! La votación del juicio político a Trump, desde dentro

Hay pocos días históricos que sean verdaderamente históricos. Y el miércoles fue una de esas jornadas en Estados de Unidos. Por tercera vez en sus poco más de dos siglos de historia, la Cámara de Representantes votó formalmente la aprobación de cargos para abrir un juicio político al presidente, en este caso, a Donald Trump.

Como todas las jornadas en el legislativo, las históricas y las no históricas, la de este miércoles comenzó con una oración y el juramento de lealtad a la bandera estadounidense. Es uno de los escasos puntos de acuerdo entre republicanos y demócratas en el Capitolio.

Desde la sala de prensa, un funcionario se sube a una mesa para gritar, y obligar a repetir en voz alta, la norma básica que deberán seguir el selecto grupo de periodistas que tienen acceso al salón plenario: "¡Prohibido fotografiar!".

Argemino Barro. Nueva York

'In crescendo'

Los legisladores, conscientes del largo día que les esperaba, fueron llegando poco a poco al pleno de la Cámara de Representantes en el Capitolio estadounidense. Con el paso de los minutos, y en un cinematográfico 'crescendo', el ambiente se fue tornando brusco y crispado, fiel reflejo de la realidad de Estados Unidos bajo la presidencia de Trump.

Con tanta educación como contundencia, los congresistas se echaban en cara las supuestas vergüenzas ajenas. Todo dentro de un guion establecido que ya tiene marcado el desenlace debido a la mayoría demócrata: la imputación política de Trump saldrá adelante.

Argemino Barro. Nueva York

Los republicanos, por un lado, critican un proceso "apresurado", "sesgado" y que no ha ofrecido "pruebas", y buscan aplazar la discusión con varios trucos procesales que han sido rechazados por los progresistas.

Por su lado, los demócratas explican que la jornada definirá la "democracia" del país y reprochan el traicionero comportamiento de Trump, a quien acusan de poner por delante su interés personal al de la República.

"Tenemos un presidente que parece creer que es un rey", afirmó James Clyburn, veterano demócrata de Carolina del Sur.

¿Farsa o justicia?

Los republicanos y demócratas no solo discrepan sobre el juicio político, sino también acerca de las propias reglas del debate en la discusión previa. Poco antes del mediodía, aparecía, vestida de negro y con un pequeño broche dorado, una de las figuras clave del proceso y la considerada como directora de orquesta de la estrategia demócrata, Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara.

El presidente es una amenaza a la seguridad nacional y a la integridad de las elecciones

Pelosi es la primera en tomar la palabra para levantar el telón y dar inicio formal al debate. "Es un hecho que el presidente es una amenaza continuada a la seguridad nacional y a la integridad de nuestras elecciones, la base de nuestra democracia", remarcó Pelosi.

La réplica la ofrece Doug Collins, el republicano de mayor rango en el comité judicial de esa Cámara, quien critica las prisas y la manipulación política del proceso por parte de los demócratas. "Eso no es una ocasión solemne. Han estado queriendo hacerlo desde las elecciones [de 2016] (...). Los ciudadanos estadounidenses entienden el debido proceso y saben cuándo está siendo pisoteado en la casa del pueblo", sostuvo Collins.

"Paremos —agregó— esta farsa".

El presidente Donald Trump, en la Casa Blanca. (Reuters)El presidente Donald Trump, en la Casa Blanca. (Reuters)El presidente Donald Trump, en la Casa Blanca. (Reuters)

Asalto a Estados Unidos

A partir de ahí, una larga retahíla de acusaciones recíprocas —todas documentadas por la estoica taquígrafa del Congreso que teclea con celeridad—, que se prolongaron hasta bien avanzada la tarde.

Mientras las televisiones retransmiten el debate sin parpadear, la mayoría de los legisladores abandonan sus asientos para continuar con sus asuntos o entrar en directo con alguna de esas mismas televisiones para dar su opinión. Los pocos que se quedan en la sala a la espera de su turno de palabra revisan con atención, ensimismados, sus teléfonos móviles.

Y desde la Casa Blanca, el gran protagonista del día, el presidente Trump, asegura que dedicará el día a trabajar sin encender la televisión. Entre su trabajo, sin embargo, parece encontrar tiempo para comentar en Twitter la sesión en el Congreso sobre el más que posible juicio político.

"¡¡¡¡MENUDAS ATROCES MENTIRAS DE LA IZQUIERDA RADICAL, Y LOS DEMÓCRATAS, QUE NO HACEN NADA. ESTO ES UN ASALTO A ESTADOS UNIDOS, Y UN ASALTO AL PARTIDO REPUBLICANO!!!!", escribe.

Una jornada histórica, desde luego, exige mayúsculas y varios signos de exclamación.

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