Londres recibe entre nuevas protestas la visita de Trump a la cumbre de la OTAN

Las visitas del presidente estadounidense Donald Trump a Londres no están siendo nunca tranquilas. Si en julio de 2018 un gigantesco globo de helio de un airado 'bebé Trump' sobrevoló la capital británica, encarnando el espíritu de casi una decena de protestas en distintas ciudades británicas en contra del presidente de EEUU, en esta ocasión Londres ha organizado lo que se espera una multitudinaria manifestación este jueves contra Trump, que visita Londres con motivo de la cumbre internacional por el 70 aniversario de la OTAN.

Varios miles de doctores, enfermeros y personal sanitario del Servicio Nacional de Salud británico (NHS) han organizado una protesta la tarde del jueves frente al Palacio de Buckingham, justo cuando el presidente -según la agenda- se reúne junto a sus homólogos de los países miembros de la OTAN en una recepción con la reina Isabel II.

El motivo de la protesta, a la que han anunciado que se unirán también otros colectivos, es el de denunciar el interés de la industria estadounidense en participar en una presunta privatización del NHS, en el marco de un futuro acuerdo comercial entre Estados Unidos y Reino Unido tras hacerse efectiva la salida de los británicos de la UE. El lema: "Manos fuera de la NHS".

Celia Maza. Londres

El pasado miércoles, el líder de la oposición Jeremy Corbyn publicó un documento confidencial de 451 páginas donde, según el laborista, se demuestra que, en caso de que finalmente el país salga de la UE, el Gobierno conservador plantea poner en venta el Sistema Nacional de Salud pública a Estados Unidos. "Los documentos dan al traste las negaciones de Boris Johnson”, aseguró Corbyn. "Ahora tenemos evidencia de que, bajo su liderazgo, el NHS está sobre la mesa y estará a la venta. Ha tratado encubrirlo, pero hoy lo sacamos a la luz"

El viernes, Johnson respondió e insistió en que el NHS "no está a la venta ni está en negociación" en futuras conversaciones comerciales. Sin embargo, los ánimos de la población británica, para la que el NHS es "la joya de la corona", no han terminado de calmarse. Este martes, Trump ha apoyado a su homólogo británico, afirmando que EEUU "no quiere nada con la NHS, ni aunque se la presentaran en bandeja de plata".

Se espera que varios miles de personas, principalmente personal sanitario, asistan a la manifestación convocada la tarde del jueves, que saldrá desde Trafalgar Square a las 16:00 hora local hasta el palacio de Buckinham.

Sin embargo, no se espera la asistencia del 'bebé Trump', cuyo lanzamiento ya causó polémica durante la visita de 2018, en la que se le permitió sobrevolar Londres durante apenas dos horas. El propio Trump se mostró incómodo ante ese tipo de protesta, señalando en una entrevista con The Sun que "no se sentía cómodo". "Creo que si lanzan globos dirigibles para hacerme sentir que no soy bienvenido, no hay razón para que vaya a Londres".

El porcentaje de aprobación de Trump en Reino Unido es uno de los más bajos para un presidente estadounidense en activo, con apenas un 21%. Su predecesor Barak Obama llegó a alcanzar un 72%, según una encuesta de YouGov.

Campaña electoral

La visita de Trump coincide además con la recta final de la campaña electoral británica, que celebra este 12 de diciembre comicios adelantados. Los conservadores, liderados por el actual 'premier' Boris Johnson esperan conseguir una mayoría suficiente que les permita aprobar en el Parlamento un acuerdo del Brexit que continúa retrasándose cada vez más.

Las encuestas, por el momento, apuntan a un escenario cómodo para los 'tories' frente a la oposición laborista de Jeremy Corbyn, aunque en muchos distritos electorales la diferencia es por apenas un puñado de votos. Aunque los laboristas no esperan calculan una victoria para su formación, sí confían en obtener los suficientes escaños para bloquear esa ansiada mayoría 'tory' en la Cámara de los comunes, junto a otros partidos de la oposición como los Liberaldemócratas de Jo Swinson o los independentistas escoceses y galeses.

Celia Maza. Londres

El escándalo del NHS puede inclinar la balanza en contra de Boris Johnson, y la visita del presidente Trump, siempre oportuno con sus comentarios a la prensa o tuits intempestivos, está siendo vista con recelo en las filas laboristas. En una entrevista con la cadena británica LBC, Boris Johnson llegó a suplicar a Trump que no se metiera en la política interna británica: "Es mejor, en el caso de amigos y aliados cercanos como son EEUU y Reino Unido... que ninguna de las partes participe en las campañas electorales del otro".

Donald Trump ha llegado a Londres la noche del lunes para participar en la cumbre de la OTAN, que se prolongará hasta el próximo jueves, y en la que de hecho no está planteada una reunión cara-a-cara con el 'premier' británico. una foto que podría ser electoralmente utilizada por los laboristas de Cobyn para insistir en la "venta" de la NHS a EEUU.

Esta cumbre de la OTAN, a la que se le ha intentado despojar de todo aspecto sustantivo para mantener una agenda principalmente protocolaria, se produce en uno de sus momentos más tensos entre aliados, solo unas semanas después de que Emmanuel Macron, presidente francés, declarara la “muerte cerebral” de la Alianza Atlántica, una expresión que ha provocado una reacción feroz en Berlín y otras capitales.

Ya en Londres, el presidente Trump ha respondido a Macron señalando que su comentario es "repugnante" e "irrespetuoso".

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