Incendian el ayuntamiento y cortan el pelo y rocían pintura roja a una alcaldesa en Bolivia

Las ciudades bolivianas de La Paz y El Alto registraron esta noche incidentes entre defensores y contrarios al presidente de Bolivia, Evo Morales, en una nueva jornada de disturbios en el país en la que se registró una tercera víctima mortal tras las elecciones del 20 de octubre, en la región central de Cochabamba.

El fallecido, un joven de 20 años, murió en un hospital de la ciudad homónima tras sufrir graves heridas en los enfrentamientos, y se suma a los otros dos hombres que murieron la semana pasada en choques entre afines y contrarios a Morales en la ciudad oriental de Montero.

EC/Agencias

Mientras, en la misma región, una turba incendió la Alcaldía de la ciudad de Vinto, cuya alcaldesa, la oficialista Patricia Arce, fue arrastrada por calle, donde la rociaron pintura y la cortaron el pelo, hasta que fue rescatada por la Policía. Durante toda la jornada se registraron graves disturbios con un número indeterminado de heridos.

Una muchedumbre asaltó el edificio municipal de Vinto, una ciudad de algo más de 60.000 habitantes, que fue incendiado antes de que sacaran a la fuerza a la alcaldesa, del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS).

Arce corría descalza por la calle entre empujones, hasta caer al suelo entre una multitud que gritaba "asesina", según mostraron las imágenes de medios bolivianos como los diarios cochabambinos Los Tiempos y Opinión.

La Paz fue de nuevo el escenario de la confrontación en una zona cercana a la sede del Gobierno de Bolivia, donde el martes por la noche también hubo protestas con una decena de heridos. Esta vez los disturbios se produjeron entre grupos de universitarios, que acusan al presidente de fraude a su favor en las elecciones, y mineros que defienden la victoria de Morales para un cuarto mandato.

Protestas contra Evo Morales en La Paz. (Reuters)Protestas contra Evo Morales en La Paz. (Reuters)Protestas contra Evo Morales en La Paz. (Reuters)

Tanto en La Paz como en El Alto los incidentes se prolongaron hasta la medianoche, con choques con la Policía, que empleó gases lacrimógenos para dispersar a los violentos, a lo que contribuyó además una fuerte lluvia.

El ministro boliviano de Defensa, Javier Zavaleta, en declaraciones a los medios, atribuyó "la escalada de violencia en el país" a una llamada del líder cívico Luis Fernando Camacho, que horas antes había llegado a La Paz con intención de entregar una carta a Evo Morales para que firmase su renuncia.

Diego Aitor San José. La Paz

Zavaleta culpó al líder del Comité Pro Santa Cruz de instigar a "grupos de choque organizados, que están viniendo a provocar", a la vez que le invitó a que "haga un llamado a pacificar y repliegue a estos grupos".

Las protestas se suceden en Bolivia desde el día siguiente a las elecciones, cuando oposición y comités cívicos denunciaron fraude electoral, la oposición y los comités cívicos del país no reconocen la victoria, exigen la renuncia de Morales y reclaman nuevas elecciones.

Otras ciudades de la región, como la propia Cochabamba y la vecina Quillacollo, registraron fuertes enfrentamientos entre afines a Morales, como cocaleros y mujeres indígenas, y detractores del mandatario, con informes de decenas de heridos. Según medios locales, los choques han dejado al menos 40 heridos.

La Policía empleó material antidisturbios como gases lacrimógenos para dispersar a los violentos, en disturbios que continuaban por la tarde hora local.

No hay comentarios

Publicar un comentario

Página principal