De un asesinato en 1960 a 2019: por qué hay (aún) un día contra la violencia de género

"A Ana le hemos fallado. Ella ayer murió, su marido la mató. Ella es Ana Orantes". Así daba pie el 4 de diciembre de 1997 Irma Soriano, la presentadora del programa 'De tarde en tarde' de Canal Sur, a una secuencia de vídeo grabada y emitida solo quince días antes en la que se veía a la granadina Ana Orantes denunciar ante toda España y a través de la televisión, que ella y sus hijos habían sido víctimas de violencia de género durante 40 años.

En ese momento, mientras Soriano hablaba a la cámara con gesto serio y un lazo morado en la solapa, Ana Orantes ya no estaba viva. Su exmarido la mató. La roció con gasolina y la quemó en su propio jardín después de que esta destapase públicamente el calvario que había sufrido. Pero Ana ha pasado a la historia. Ella es un icono del movimiento contra la violencia de género que cada año, el 25 de noviembre, reivindica la necesidad de erradicar una lacra social que todavía en 2019 (hasta la publicación de este artículo) ha dejado 51 víctimas mortales: en 2018, hasta la misma fecha había una cifra inferior (44 fallecidas) y en 2017, según los datos oficiales, acabó con la de 51.

Su caso fue sonadísimo. Sin embargo, a lo largo de los años y ya con la Ley contra la violencia de género en activo, decenas de mujeres y niños siguen muriendo a manos de sus parejas, exparejas o familiares, un dato que hace visible la necesidad de conmemorar una fecha como esta que desde el año 2000, y promovida por la Asamblea de las Naciones Unidas, recuerda que la violencia contra las mujeres y niñas continúa siendo un grave problema a nivel mundial.

La elección de la fecha no fue casual. La muerte de las 'Mariposas' el 25 de noviembre de 1960 fue el trágico acontecimiento que dio pie a que activistas y militantes escogiesen este día para reivindicar la necesidad de acabar con toda forma de discriminación hacia las mujeres, la mitad de la población mundial. Patria, Minverva y María Teresa eran tres activistas por los derechos de los dominicanos y férreas opositoras al régimen del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Ellas, junto a sus maridos fueron juzgadas por atentar contra la seguridad del Estado, un juicio tras el que los varones fueron encarcelados y las tres mujeres puestas en libertad.

'Las Mariposas' fueron asesinadas por el régimen del dicatador Rafael Leónidas Trujillo en 1960

Patria, Minerva y María Teresa fueron asesinadas poco después de que sus maridos ingresaran en prisión. Aprovechando una de las visitas de 'Las Mariposas' a la cárcel, un grupo de integrantes del servicio de inteligencia militar de Trujillo las interceptó y acabó con sus vidas mediante golpes y el uso de armas blancas. Sus asesinos, según los detractores del régimen, se salvaron pronto de la prisión: no pasaron allí más de tres años.

Ellas se convirtieron en un referente de la lucha, y ya desde ochenta, antes de que oficialmente se estableciese la fecha de su asesinato como el Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, muchos activistas aprovechaban el aniversario de su muerte para visibilizaban la causa.

Pobreza, control y violaciones

La violencia de género tiene muchas caras y la muerte solo es el pico del iceberg. El control económico, el de las relaciones sociales, los insultos, las violaciones en pareja, los golpes, las mutilaciones genitales y la muerte son solo algunos de los males que las mujeres maltratadas del mundo sufren. "Todavía queda un largo camino que recorrer a nivel global", reconocen desde la ONU, desde donde indican que solo dos de cada tres países han prohibido la violencia doméstica mientras que 37 estados en todo el mundo todavía no juzgan los casos de violación si esta se perpetua dentro del matrimonio o si después de la agresión, víctima y violador contraen matrimonio, así como en otros 49 estados no existe legislación que las proteja de la violencia doméstica.

Pero pese a las leyes, ni los países más modernos del mundo escapan a la violencia machista. A nivel europeo, según una encuesta realizada en 2014 por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea,13 millones de mujeres de la UE aseguraban haber experimentado violencia física durante los 12 meses anteriores a la entrevista, es decir un 7% de las mujeres de entre 18 y 74 años encuestadas y un 33% afirmaba haber experimentado violencia física y/o sexual desde los 15 años y cerca del 22% de las encuestadas que tenían pareja o la habían tenido aseguraba que había sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja.

En Alemania, donde la lucha contra esta lacra empieza a despertar, el pasado año 147 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas y 113.965 fueron maltratadas o amenazadas por hombres con quienes mantenían o habían mantenido una relación sentimental. Además, una de cada cuatro mujeres de entre 16 y 85 años del país asegura haber sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja.

972 mujeres han sido asesinadas en España desde 2003 víctimas de la violencia de género

Las cifras alemanas son más escandalosas que las de España, pero el problema de la violencia de género en este país sigue siendo importante. Aquí, desde 2003 se han registrado 972 víctimas mortales y solo en lo que va de 2018 se han interpuesto 81.663 denuncias por violencia de género y se han interpuesto 19.010 órdenes de protección. En 2017, el número de denuncias alcanzó las 166.260 y las órdenes interpuestas fueron 38.488.

"Hay que entender que la democracia tiene que llegar también a las relaciones personales, a las más privadas, a las relaciones íntimas y afectivas", indicaba la vicepresidenta y ministra de igualdad Carmen Calvo en julio, tras conocerse dos casos muy seguidos de asesinatos machistas. "Tenemos una cifra vergonzosa" añadía a la vez que pedía respeto para todas las mujeres y en todos los ámbitos, recalcando la necesidad de que se instaure también en el privado.

Un tanga con un lazo

Sin embargo, y pese a que las cifras siguen siendo dramáticas, en los últimos años la conciencia social sobre la necesidad de erradicar este tipo de violencias se ha hecho más visible. Alrededor del mundo han nacido movimientos como el #MeToo o #Time'sUp que han animado en EEUU a sacar a la luz casos de agresiones sexuales o vejaciones hacia la mujer y en España, el movimiento feminista ha llenado las calles de muchas ciudades en reiteradas ocasiones para manifestarse contra las agresiones sexuales y la desigualdad de género.

Las últimas manifestaciones públicas, además de las que se den hoy por el día internacional contra la violencia de género, se ha dado en Irlanda, donde, de manera similar a lo que sucedió en España con el caso de 'La Manada', muchas mujeres han salido hace solo unos días a manifestarse contra una sentencia judicial que absuelve a un hombre de 27 años acusado de violar a una joven de 17 tras alegar la abogada defensora que "había que replantearse" si la denunciante estaba dispuesta a conocer a alguien en el momento de los hechos teniendo en cuenta que "llevaba un tanga con un lazo por delante".

La polémica por la sentencia y la argumentación de la abogada sigue latente en Irlanda, donde las redes sociales se han llenado en los últimos días de fotografías de tangas de lencería acompañados de mensajes como "Demostradme que las bragas de abuela disuaden a los violadores" o "Mi tanga no es mi consentimiento", unos lemas muy similares a los que acompañaron el caso de la violación de San Fermín en España, cuando los colectivos feministas reivindicaron en las calles y en las redes los derechos de las mujeres insistiendo en que "No es No".

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