Turquía comienza su ofensiva militar contra los kurdos en el norte de Siria

Tras dos días de incertidumbre, y ahora con el aparente beneplácito de Estados Unidos, los tambores de guerra suenan de nuevo en el norte de Siria. Turquía ha iniciado, bajo el nombre "Operación Fuente de Paz", la largamente anunciada ofensiva militar en Siria contra las milicias kurdas, según ha señalado este miércoles el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

"Las Fuerzas Armadas turcas, junto al Ejército Nacional Sirio, acaban de dar comienzo a la 'Operación Fuente de Paz' contra el PKK/YPG y terroristas del Daesh en el norte de Siria. Nuestra misión es la de prevenir la creación de un corredor del terror en nuestra frontera sur, y llevar paz a la zona", dice el comunicado del mandatario turco.

Bombardeos y artillería

La operación incluirá ataques aéreos contra objetivos en el norte de Siria, apoyados por fuego de artillería, según ha confirmado un oficial de seguridad turco a la agencia Reuters.

Cazas turcos han empezado a bombardear la ciudad de Ras al Ayn, en el noreste de Siria, en lo que parecen los preparativos de la planificada ofensiva terrestre. La cadena CNNTürk muestra en directo la imagen de columnas de humo procedentes de la ciudad fronteriza, controlada por las YPG (Unidades de Protección Popular, el brazo armado de las autoridades kurdosirias), y asegura que se oye un continuo sobrevuelo de cazas.

Se espera que las tropas turcas crucen la frontera esta misma noche

Momentos después, la agencia oficialista turca Anadolu informó sobre disparos de artillería turca desde el municipio fronterizo de Akçakale contra la localidad siria de Tel Abiad, situada 100 kilómetros al oeste de Ras al Ain. La prensa turca indica que los ataques de artillería y aviación sirven para debilitar las defensas del YPG y se espera que las tropas turcas crucen la frontera esta misma noche.

EFE

El inicio de la ofensiva se produce pocos días después del "beneplácito" ofrecido por el presidente estadounidense Donald Trump a los turcos. Tras una llamada entre ambos mandatarios, Estados Unidos retiró sus tropas del área, donde hasta entonces habían estado colaborando con las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), lideradas por las milicias kurdas, en la lucha contra el grupo terrorista yihadista Estado Islámico (Daesh).

"Los aviones de combate turcos han comenzado a realizar ataques aéreos en áreas civiles", confirmó el portavoz de las SDF, Mustafa Bali en Twitter. Los ataques, en la región del noreste, han provocado "gran pánico entre la gente". Las SDF han denunciado "el abandono" de las tropas de EEUU como "una puñalada en la espalda".

"Bombardeo intensivo por aviones turcos en posiciones militares y áreas civiles en Tal Abyad, Serê Kanye (Ras al Ain), Qamishli y Ain Issa. Según las primeras informaciones, hay víctimas entre la población civil", indicó el Centro de Coordinación y Operaciones Militares de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD).

Abandono de EEUU

Cuando se conoció la decisión de Donald Trump de retirar las tropas estadounidenses del norte de Siria, las SDF señalaron que cualquier ataque de Turquía "supondrá un revés en el exitoso esfuerzo para derrotar al Daesh", en el que las SDF han sacrificado 11.000 hombres en cinco años de guerra para lograr acabar con el "califato" y dar estabilidad al noreste de Siria.

"La decisión de Donald Trump está a punto de arruinar la confianza y cooperación entre las SDF y EEUU construida durante la lucha contra el Daesh. Las alianzas se construyen con confianza mutua", afirmó Bali.

La retirada de las tropas estadounidenses presentes en el noreste de Siria fue entendida como "luz verde" por el Gobierno de Turquía para la operación militar contra las milicias, y en la que EEUU no quería verse involucrado. "Turquía pronto avanzará con la operación que ha planificado durante mucho tiempo para el norte de Siria. Las Fuerzas Armadas de EEUU no apoyarán ni se verán involucradas en esa operación, y las fuerzas estadounidenses, habiendo vencido el califato territorial del Estado Islámico, no estarán en el área cercana", señaló el pasado domingo la portavoz de la Casa Blanca, Stephanie Grisham.

Turquía aspira a controlar un "corredor seguro", una franja adyacente a la frontera siria de 32 kilómetros de ancho y 480 de largo, desde el Éufrates hasta Irak. Ese territorio está dominado por las YPG, que han establecido una administración local de facto que preocupa a Ankara. Turquía considera terroristas a las YPG por sus vínculos con el grupo armado PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), activo en suelo turco y considerado terrorista por el gobierno de Ankara.

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