Pena de muerte para 16 personas por quemar a una joven víctima de acoso sexual

El tribunal de Feni (sureste de Bangladesh) ha condenado a pena de muerte a los 16 acusados por el asesinato de la estudiante Nusrat Jahan Rafi el pasado mes de abril. La joven murió quemada después de denunciar que había sufrido acoso sexual en su escuela. El caso sembró la polémica en el país, donde se convocaron numerosas protestas en las que los habitantes reclamaban justicia para la víctima.

El día 6 de abril, la joven de 18 años que estudiaba en el seminario de Feni Sonagazi Islamia Senior Fazil Madrasa, fue quemada viva a plena luz del día sobre el tejado del propio centro. Los autores fueron 16 hombres afines a Sirajuddaula, el director del seminario a quien Rafi denunció por acoso sexual. En el momento del asesinato, los agresores obligaron a la estudiante a que retirara su denuncia y, ante su negativa, acabaron con su vida. La joven falleció en el Dhaka Medical College Hospital a los pocos días como consecuencia de las lesiones sufridas, tal y como recoge el diario local Dhaka Tribune.

En la denuncia que la familia de la estudiante presentó un mes antes de ser asesinada — y que desencadenó el fatídico final —, la joven aseguraba que un día el director le llamó para que acudiera a su despacho. Allí, Sirajuddaula comenzó a realizarle tocamientos de forma inapropiada, según informa BBC. Tras salir corriendo, Rafi le comentó lo ocurrido a sus padres y juntos acudieron a la comisaría de Policía para interponer una denuncia.

Activistas protestan en Bangladesh contra el asesinato de Nusrat Jahan Rafi. (Efe)Activistas protestan en Bangladesh contra el asesinato de Nusrat Jahan Rafi. (Efe)Activistas protestan en Bangladesh contra el asesinato de Nusrat Jahan Rafi. (Efe)

Después de escuchar el testimonio de la víctima, los agentes procedieron a la detención del director del centro ese mismo día. Desde el momento en el que los vecinos y el personal de la escuela supieron del caso, tanto la familia de Rafi como ella sufrieron el acoso de un grupo de estudiantes que protagonizaron una serie de protestas cuestionando el relato de la joven.

Pese a todo, la estudiante acudió aquel día de abril al seminario para realizar los exámenes finales. Temiendo por la seguridad de Rufi, su hermano fue hasta el Feni Sonagazi Islamia Senior Fazil Madrasa para impedir que entrara en clase, sin embargo, no le permitieron entrar: "Si no me lo hubieran impedido, no le hubiera pasado algo así a mi hermana".

"Lucharé hasta mi último aliento"

Una vez en clase, una compañera de Rufi le pidió que le acompañara hasta la azotea del centro alegando que un amigo suyo había sido agredido. Cuando subieron hasta el tejado, aparecieron "cinco o seis" estudiantes más — ocultos bajo un burka — para presionarla con que retirase la denuncia contra el director. Ante su negativa, le prendieron fuego.

Pancartas de la concentración en repulsa al crimen y reivindicando justicia. (Efe)Pancartas de la concentración en repulsa al crimen y reivindicando justicia. (Efe)Pancartas de la concentración en repulsa al crimen y reivindicando justicia. (Efe)

Según las investigaciones policiales, los ahora condenado pretendían que pareciese un suicidio. Sin embargo, la joven fue rescatada por otra persona cuando los agresores abandonaron la escena del crimen. Los resultados de la autopsia realizada tras confirmar su muerte en el hospital revelaron que Rai presentaba el cuerpo calcinado, pero no así su rostro, que al haberlo cubierto con sus manos, impidió el efecto del queroseno.

Antes de morir, mientras era trasladada en ambulancia al hospital de Dhaka, la estudiante sacó fuerzas para escribir un último mensaje a su hermano: "El profesor me tocó. Lucharé por este crimen hasta mi último aliento". Junto a estas palabras, Rafi dejó reflejado los nombres de algunos agresores a los que había podido identificar. Gracias a su testimonio las autorices pudieron capturarlos y lograr que fueran sentenciados.

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