La larga mano de Teherán: cómo Irán pudo detener a un opositor refugiado en Francia

Iraní de nacimiento, Ruholá Zam llevaba ocho años viviendo en Francia. Tras las elecciones presidenciales en Irán de 2009, Zam ha estado detrás de AMADnews, un canal de intercambio de información sobre el régimen desde la plataforma de mensajería Telegram, que ha sido tumbado por la Inteligencia iraní al menos en tres ocasiones pero que ha seguido sobreviviendo, superando el millón de suscriptores. Zam, con nacionalidad iraní, tiene el estatus de refugiado en Francia, razón por la cual se beneficia de un permiso de residencia y de la libertad de salir y entrar del país sin restricciones. La última vez que lo hizo fue el 11 de octubre. Tres días después, la Guardia Revolucionaria de Irán publicaba un comunicado anunciando su detención.

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Al texto, reproducido por la agencia iraní de noticias Irna y por la televisión pública del país, le acompañaban unas duras imágenes que ahora revolotean por las redes sociales: un vídeo en el que se podía ver en una primera escena a Zam con los ojos vendados y las manos esposadas dentro de un vehículo, y una segunda con el iraní frente a la cámara, ante una bandera de su país, en el que lamenta su pasado: "Lamento haber confiado en el Gobierno francés. Nunca debí aceptar su oferta para protegerme".

La organización Reporteros Sin Fronteras emitió un comunicado tres días después del arresto, acusando a la Guardia Revolucionaria de haber "secuestrado" a Zam, exiliado en Francia. La figura del iraní es ciertamente controvertida, tanto es así que su canal fue la razón por la que Teherán persiguió el bloqueo de la red de Telegram en el país persa. Refugiado político desde 2011, ha seguido dirigiendo AMADnews, donde se publicaban diferentes informaciones contrarias al régimen y, entre otros, datos confidenciales sobre corrupción de altos cargos del Gobierno de Teherán. "Su actividad le ha convertido en uno de los principales blancos de ataques y amenazas del poder iraní tras el movimiento de contestación del invierno de 2017 y 2018", reza RSF en su texto. En estas manifestaciones, calificadas de 'sedición' por parte del Ejecutivo y con un carácter distinto a las protestas habituales (fue un movimiento heterogéneo y sin líderes), murieron más de una veintena de personas.

Su esposa asegura que estando toda su familia en París, él no habría viajado a Irán voluntariamente

La controversia en torno a Zam va más allá de su papel como opositor al régimen: según fuentes citadas por RSF, en varias ocasiones "fue manipulado por los servicios de Inteligencia iraníes para publicar información falsa". La esposa del ahora detenido, Mahsa Razani, dice estar segura de que Zam no habría ido a Irán por voluntad propia de ninguna manera, teniéndola a ella y a sus dos hijas en París. Según declaró Razani al portal 'Iranwire', Zam tomó un vuelo de París a Bagdad el 11 de octubre, el mismo día que Exteriores confirma que el iraní salió del país. Lo habría hecho, siempre según las declaraciones de su mujer, con la aerolínea Royal Jordanian en un vuelo con escala en la capital jordana, Ammán. "Llegó a Bagdad el sábado por la mañana temprano. Durante sus primeras 24 horas allí no supimos nada de él y no respondió a mis llamadas hasta el domingo por la mañana", explicaba la mujer. Una llamada corta, de apenas un minuto, y en la que parecía "que no era él".

¿Secuestrado en Irak?

En otra entrevista con el portal 'Iran International', Razani aseguró no solo que su marido había sido secuestrado en Irak, sino que París sabía que Zam iba a viajar al país. Según el periódico francés 'Le Figaro', la Inteligencia iraní estaba detrás de la detención de Zam, que habría tenido lugar en Náyaf, unos 160 kilómetros al sur de la capital iraquí y a cerca de 300 de la frontera con Irán. En este contexto, el Gobierno Regional de Kurdistán rechazó haber tenido algo que ver con el arresto del iraní en la frontera, tal y como recoge el portal 'Iran Front Page' (IPF). Mientras, Francia sigue sin saber cómo Irán ha detenido a un ciudadano que contaba con el estatus de refugiado en su territorio.

En rueda de prensa, el Ministerio de Exteriores galo era cuestionado acerca de la situación de Zam, una semana después de su arresto —o 'secuestro', como lo califican algunas organizaciones— y en respuesta, remitía a sus anteriores declaraciones sobre el sujeto: "No disponemos de información precisa sobre las circunstancias de la detención de Ruholá Zam fuera de nuestro territorio nacional, y seguimos el caso con vigilancia". Desde Irán respaldan esta postura: "No hay información de que esta persona haya entrado en territorio iraquí. Toda esa información es completamente falsa", habría señalado un alto cargo de seguridad de Irak, en declaraciones recogidas por la cadena iraní PressTV. Mentiras estas, no obstante, que no han podido ser confirmadas oficialmente.

T. Fariñas

"Ya no tenemos noticias suyas": su hija, Yiaz, lleva una semana sin saber nada de su padre. "Le desaconsejamos (que viajara) y le dijimos muchas veces que era peligroso hace ese viaje", confirmaba la adolescente, de 16 años, según recoge el periódico francés 'La depeche'. Fuentes de la Dirección General de Seguridad Interior de Francia citadas por 'Le Monde' aseguran que Zam era bien conocido por las autoridades y que su actividad, percibida como provocativa para Teherán, lo convertían en un objetivo obvio. Tanto es así que él y su familia habían sido amenazados de muerte en varias ocasiones, sobre todo por teléfono. De hecho, durante dos años contó con protección policial permanente y cercana, e incluso se llegó a considerar necesario un vehículo blindado para protegerlo.

Fuentes del Gobierno galo citadas por 'Le Figaro' no solo aseguran que Zam viajó a Irak, sino que varios agentes iraníes convencieron al periodista de que el ayatolá iraquí Al Sistani, máximo líder chií del país, había aceptado reunirse con él. A través de una mujer enviada a París por los 'pasdarán' (los miembros de la Guardia Revolucionaria), Zam habría recibido el mensaje de que iba a recibirle Al Sistani —valedor de la sede chií por excelencia en Irak, Náyaf, y contraria ésta a la sumisión ante los dictados del chiísimo iraní, cuya sede principal es Qom—. Ante esta información, la oficina de Al Sistani habría negado cualquier relación entre ambos. "El periodista no ha tenido contacto ni directa ni indirectamente con esta oficina y no tenemos información sobre su visita ni sobre su llegada a Irak", dijo una fuente anónima a 'Shafaq News'.

En el comunicado en el que la Guardia Revolucionaria comunicaba la detención de Zam subrayan la "sofisticación" de la operación "de engaño" llevada a cabo para detener al periodista, una operación "profesional, inteligente y multifacética" con la que Irán consiguió "engañar y manipular a los servicios extranjeros" y al propio Zam con "nuevos métodos de Inteligencia e ingeniosas tácticas". Ahora Zam, cuyo paradero se desconoce desde entonces, está en manos de un país que lo ve como un terrorista que ha estado bajo el paraguas de la Inteligencia francesa y que ha contado con el apoyo de Washington y Tel Aviv, los dos grandes enemigos de Irán. Y Francia, a la espera de una reacción de un país que no solo tiene a éste, sino que mantiene bajo arresto desde junio a una investigadora de doble nacionalidad franco-iraní, Fariba Adelkhah (directora de la universidad de Sciences Po en París), y del académico Roland Marchal, detenido en el mismo mes. París no ha dado información de ninguna de las tres detenciones.

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