Chile no subirá la tarifa de Metro tras los disturbios en los que han muerto 8 personas

La Cámara de Diputados de Chile aprobó ha aprobado este domingo un proyecto de ley para anular la subida del precio del Metro de Santiago, alza tarifaria que prendió la mecha de la protesta social general que desde el viernes se ha radicalizado en buena parte del país. La iniciativa legal fue aprobada por 103 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención, y será vista por el Senado este lunes antes de ser una realidad. El proyecto fue enviado de urgencia por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, y, de completar su trámite en el Senado, le facultará para dejar sin efecto el alza de tarifas.

El presidente chileno anunció el sábado la suspensión del alza de tarifa del Metro santiaguino tras el fuerte rechazo social que ha generado la medida. Piñera busca neutralizar el motivo que detonó las protestas el pasado lunes y que han derivado en violentos conflictos, sobre todo en Santiago, que se han extendido por todo el país. Para poder echar atrás la subida del precio del metro, que hace dos semanas se elevó en 30 pesos hasta situarse en los 830 pesos en hora punta (unos 1,2 dólares), el presidente avanzó la necesidad de aprobar de forma urgente una ley, medida que se ha acordado este domingo.

EFE

Una vez aprobada esa ley que permita reducir la tarifa del metro, el Gobierno buscará acuerdos que permitan proteger a los ciudadanos de la influencia de los aumentos drásticos del dólar o del petróleo en las diferentes tarifas que pagan.

Los disturbios que han tenido lugar en las distintas comunas de la ciudad de Santiago de Chile se han saldado con ocho víctimas mortales, cinco de ellas debido a un incendio en un almacén de ropa que había sido saqueado durante los actos vandálicos y tres en los incendios de supermercados, también saqueados. A lo largo de este domingo se han sucedido nuevos actos violentos, con graves enfrentamientos con el Ejército y las fuerzas del orden, saqueos, incendios y pillajes, en una ola de violencia que mantiene a buena parte de Chile en estado de alerta.

El descontento de parte de la sociedad por el sistema de pensiones chileno, administrado por empresas privadas, el coste de la salud, el deficiente sistema público de educación y los bajos sueldos en relación con el coste de la vida, emergió con las protestas por el precio del metro. El hartazgo llega al punto de que la deriva violenta de este fenómeno encuentra justificación en algunos ciudadanos, pese a que no participen en los actos vandálicos.

Fotografía de un autobús calcinado, tras las manifestaciones en Santiago (Chile). (EFE)Fotografía de un autobús calcinado, tras las manifestaciones en Santiago (Chile). (EFE)Fotografía de un autobús calcinado, tras las manifestaciones en Santiago (Chile). (EFE)

"Si no hay destrucción nadie nos escucha", dijo una persona de la Rancagua a una televisión chilena, en las puertas de un concesionario de vehículos que fue quemado. "La gente esta cansada de tantos abusos, solo queremos una marcha pacífica, queremos tener jubilaciones dignas y una educación buena para nuestros hijos y eso no se está diciendo", dijo una mujer de la misma localidad al mismo medio de comunicación.

Toque de queda en otras ciudades

La violencia y los actos vandálicos en distintos puntos de la capital chilena sobrepasaron a las fuerzas de seguridad. Los incendios en estaciones de metro, barricadas e infinidad de saqueos en comercios, supermercados, bancos y hoteles motivó la declaración de emergencia para confiar al Ejército el control de la situación en Santiago. El Gobierno de Piñera lo extendió a otras regiones del país como Valparaíso, Coquimbo o La Serena.

Vista de un vehículo quemado este domingo durante una nueva jornada de protestas en Santiago (Chile). (EFE)Vista de un vehículo quemado este domingo durante una nueva jornada de protestas en Santiago (Chile). (EFE)Vista de un vehículo quemado este domingo durante una nueva jornada de protestas en Santiago (Chile). (EFE)

Durante la madrugada del sábado al domingo se desplegaron más de 1.500 militares como precaución ante las nuevas marchas convocadas para el domingo. Su objetivo era controlar puntos estratégicos como el suministro de agua, luz y cada una de las 136 estaciones de metro, que son los puntos calientes en esta oleada de violencia desatada por la decisión del Gobierno de elevar la tarifa de este transporte público. Las autoridades militares decretaron el toque de queda en Santiago, Valparaíso y Concepción hasta las 7.00 hora local (10.00 GMT), una medida que no impidió que, aunque en menor medida, siguieran dándose saqueos en supermercados y centros comerciales.

El toque de queda se mantiene para este lunes y la capital chilena arrancará la semana con los colegios cerrados y el servicio de metro operando bajo mínimos debido a los disturbios de los dos últimos días.

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