Andorra paga los platos rotos de las protestas catalanas: "Somos los cornudos y apaleados"

Solo existen dos carreteras principales para entrar a Andorra: la N-145 que conecta Cataluña con el Principado y la RN22 francesa. Por eso, los cortes realizados por cientos de independentistas en la frontera para protestar por la sentencia del 'procés' han causado un gran perjuicio económico a este pequeño país de 77.000 habitantes. Distintas fuentes locales se quejan de que Andorra, país que mantiene una posición neutral ante el conflicto catalán, se puede convertir en una víctima colateral más.

La manifestación independentista del pasado viernes bloqueó la N-145 en ambos accesos desde las 8:00, aislando a una región que solo tiene dos vías de entrada y carece de aeropuerto. Los principales afectados por los cortes fueron el turismo, el comercio minorista y las personas que se desplazan diariamente al otro lado de la frontera. La industria hotelera sufrió entre un 10% y un 30% de cancelaciones con la consecuente pérdida de ventas por parte de las tiendas, ya que muchos clientes anularon sus viajes por temas de seguridad o logística.

"Nos están haciendo la puñeta, porque el turismo es una de las fuentes de ingresos más importantes del país. En temporada baja, los fines de semana de octubre y noviembre son clave", cuenta por teléfono Carles Ramos, presidente de la Unión Hotelera andorrana, a El Confidencial.

EC

"Nosotros somos los cornudos y apaleados"

La semana pasada, ante las previsiones de las protestas independentistas, el comercio andorrano llegó a vaticinar un hundimiento de sus ventas del 30% para las grandes superficies y un 40-50% para minoristas. Aunque todavía no hay cifras oficiales, las tiendas consiguieron detener la hemorragia comprando algunos productos esenciales —y más caros— en Francia. Acabaron vendiendo alrededor de un 10% menos, según fuentes del sector.

Tras haber sufrido este aviso, los propios andorranos alertan ahora de las consecuencias de la cronificación de las protestas independentistas.

"Tiene toda la pinta de que se va a alargar. Para nosotros, será un gran trauma, porque dependemos de lo que pasa en el país vecino. Primero con los chalecos amarillos, luego con la parálisis política de España y ahora con Cataluña", cuenta Antonio Miralles, representante de la asociación andorrana de comerciantes de Riberaygua y Travesseres. Ante todo, este director de 'retail' del grupo empresarial Pyrénées Andorra muestra resignación: "Nosotros somos los cornudos y apaleados porque no podemos tomar partida en el conflicto catalán por nuestra neutralidad. Aunque gracias a eso no nos ha invadido nadie".

Miralles, quien reprocha a su vecino catalán no encontrar más soluciones que el bloqueo y el taponamiento de las carreteras, asegura que estos actos radicales en Cataluña, junto a la parálisis política de Madrid, han causado, entre otras cosas, que la economía andorrana no creciera el año pasado: "Cualquier corte de carreteras afecta mucho a nuestra economía. Nosotros dependemos de nuestros vecinos. Este año, un desprendimiento bloqueó la carretera de Francia durante 21 días. Los ingresos de algunas empresas de Pas de la Casa bajaron un 50%".

La arteria principal de Andorra

No es la primera vez que los radicales independentistas cortan la arteria principal de Andorra. Ya pasó en las semanas sucesivas al 1 de octubre de 2017. "Más o menos, el 70% de las entradas de mercancías y personas se produce por la vía española (N-145), mientras que el 30% lo hace por la vía francesa", destaca Ramos.

Agencias

Por otro lado, los bloqueos también han perjudicado a la gente que vive en Cataluña y trabaja en Andorra: "Mi hija, mi novio y mi suegra trabajan en Andorra y tuvieron que subir el viernes a las seis de la mañana para entrar a las 11:00, porque iban a cortar la vía", explica Dulce Pires, un vecino portugués que tiene una tienda de alimentación en La Seu D'Urgell, un pueblo en la frontera con el Principado. Los Mossos abrieron pistas forestales para algunos turismos, pero los camiones no pudieron ni salir ni entrar de Andorra durante todo el día.

El Confidencial se ha intentado poner en contacto con el Gobierno andorrano para preguntar por sus planes de contingencia ante futuros cortes de carretera, pero aún no ha recibido respuesta. Eric Jover, ministro portavoz, dijo hace unos días en 'Diari Andorra' que "cualquier situación de inestabilidad que pueda implicar cortes de las comunicaciones principales de Andorra nos preocupa, porque afecta la movilidad de nuestros ciudadanos y nuestra actividad económica".

Como decía el director de la Confederación Empresarial Andorrana, Iago Andreu, en el programa 'Ara i aqui', Andorra se ha visto envuelta en una crisis con la que no tiene nada que ver: "No vamos con nadie, pero nosotros pagamos los platos rotos de una manera especialmente dolorosa porque bloquean el 50% de nuestra comunicación terrestre".

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