La crisis de los concesionarios

El negocio principal de los concesionarios en Caracas, que es la venta de vehículos, se ha contraído en los últimos años. “Nosotros dejamos de ser un concesionario desde hace seis años”, afirmó la gerente de una sucursal de Hyundai en Caracas. “Nos convertimos en un taller mecánico especializado, pero sin muchos repuestos y sin atención de la planta importadora porque no hay dólares ni permisos para importar”.

 

 

 

El jueves pasado el establecimiento se encontraba desierto, de vehículos, empleados y clientes. La gerente precisó que en 2008, cuando inauguraron el concesionario, había 32 trabajadores y ahora solo hay 12. “¿De qué sirve tener un encargado de ventas si no hay carros?”, dijo.

 

 

 

Un empleado añadió que desde 2012 el concesionario dejó de tener vehículos cero kilómetros porque no se asignaron más dólares para importar y ensamblar automóviles. Señaló que cuando abrieron vendían 30 carros mensuales. “Recibíamos tantos clientes que teníamos que pautar citas porque no dábamos abasto”, recordó.

 

 

 

Actualmente reciben entre 4 y 5 carros diarios para prestarles un servicio como la revisión periódica que se requiere cada 5.000 kilómetros y que cuesta 5 millones de bolívares. “Hace un mes costaba 3 millones. Se tuvo que aumentar por los precios de los repuestos”, afirmó otro empleado, quien aseguró que el negocio del concesionario estaba “muerto”.

 

 

 

Indicó que el inventario está muy bajo. De los principales repuestos no disponen de amortiguadores desde octubre. Tampoco tienen kit de tiempo base de motor ni cable de bujía. “Nosotros le compramos repuestos a proveedores foráneos, esos que se atreven a importar a dólar libre”, señaló la encargada.

 

 

 

En octubre del año pasado Toyota, por un acuerdo con el gobierno, empezó a comercializar el modelo élite o GLi en bolívares (56,7 millones) y en divisas (26.160 dólares). Dos vehículos cero kilómetros marcaban sus precios en la moneda estadounidense en un concesionario de Toyota, en Caracas. El más costoso, un 4 Runner, valía 70.000 dólares y otro, un Corolla S Plus 2016, estaba en 27.000 dólares.

 

 

 

Desde hace seis meses el concesionario oferta dos carros usados para ser vendidos por consignación. “Normalmente las personas que piensan emigran son las que deciden vender sus vehículos en un concesionario”, dijo el encargado.

 

 

 

Esa modalidad la emprendieron el año pasado como una alternativa para intentar frenar la caída en las ventas por los elevados precios de los carros nuevos. Hace 3 años vendían 60 unidades al mes y ahora 6 al año.

 

 

 

“Todavía hay gente que puede pagar un auto cero kilómetros, pero les da miedo salir con una camioneta a la calle y llamar la atención por la inseguridad. Eso también hace que las ventas caigan. Otro factor es lo costoso que resulta un seguro para vehículos”, expresó.

 

 

 

 

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