Falleció joven al que GNB le disparó en la cabeza en Catia la Mar









El menor tenía 16 años. Ayer aguardaba en medio de la montaña a dos jóvenes que venían de sustraer pavos de la granja Omagua de Mayupán. Traían dos sacos acuestas. El adolescente se ofreció a cargar uno de los bultos a cambio de un pavo, que era el salado que llevaría a su casa.
Pero llegaron los guardias nacionales, pertenecientes a la Guardia del Pueblo (GDP), que están destacados en la Base de Misiones de la zona.
-“Párate ahí”, le dijo el militar al muchacho


Los tres chamos sabían lo que significaba atender el llamado de los efectivos: “bajarse de la mula”. Por eso el cargador continuó su camino. ¿Cómo se iba detener a darle dinero si él estaba cargando un saco para llevar de comer a su familia?.
La desobediencia encolerizó al funcionario, que sin mediar palabras le disparó en la cabeza, a pocos metros de distancia para luego huir con sus compañeros no sin antes lanzar una amenaza a los otros muchachos:
-“Mejor se van de aquí porque si abren la boca van a llevar plomo también”.
No obstante, los gemidos del menor herido pidiendo auxilio fueron escuchados y los dos testigos –como pudieron- lo cargaron y lo sacaron hasta la carretera. Luego le avisaron a la familia, que lo trasladó hasta el hospital Alfredo Machado, desde donde lo remitieron al Seguro Social.
Ante la gravedad de la herida, la víctima fue sacada del centro para practicarle una tomografía y llevarlo al hospital Pérez Carreño. En el momento del traslado no tenía oxígeno ni ningún otro tipo de asistencia mecánica, a pesar de su grave condición. Su estado es de pronóstico reservado.
Los hechos ocurrieron a las 7:00 am de ayer. El autor del disparo es Palmar Machado, alias “El Guajiro”, quien según los vecinos cumplió la amenaza que hizo días atrás antes de irse de vacaciones. “De aquí me tengo que llevar a un pavero si no me paga o no se para cuando lo llamo”, habría dicho.
Grenyer José Meléndez Cabrera, hermano del muchacho herido, contó que en el lugar donde fue herido el joven quedaron restos de masa encefálica.
En 400 mil los GNB cobran la vacuna
En Carayaca y en parroquias limítrofes como Catia la Mar el hurto de pavos se convirtió en negocio en el que están involucrados desde trabajadores de Mayupán, familiares, lugareños y los cuerpos de seguridad.
Por ejemplo, en La Esperanza 3 los GDP piden 400 mil bolívares por cada saco que extraen los habitantes. También les quitan teléfonos o cualquier artículo de valor a los jóvenes y les piden dinero por el “rescate”. De hecho, a los paveros los mantienen retenidos en la Base de Misiones hasta que le traen el dinero.
Coromoto Ratia, residente, recordó que esas extorsiones fueron denunciadas en los comandos de Arrecife y Carayaca meses atrás. “Hoy fuimos a decir lo que pasó, y nos salen con que ellos no sabían nada de lo que pasaba aquí. ¿Con quién tenemos que hablar, entonces?”.
“No nos ayudan cuando tenemos algún problema en la comunidad, pero sí nos matraquean. Su excusa es que no pueden dejar la base sola. Ah, ¿pero cuando van a cazar a los paveros sí la dejan sola? Entonces, ¿para qué los tenemos aquí?, ¿para que nos matraqueen y nos maten a nuestros hijos?”.
Ratia relató que como los guardias han conseguido que algunos vecinos paguen por temor ahora subieron el monto a Bs. 3 millones. “Hoy mismo sacaron dos bolsos repletos de billetes producto de las extorsiones de ayer para acá, porque ya se habían llevado una parte”.

La Verdad Vargas

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