La sequía de divisas supera los tres meses

Venezuela lleva más de 90 días de sequía total en la asignación de divisas a personas naturales y jurídicas, a través del mecanismo de subasta Dicom.

 

 

Para tener una idea del impacto que ha tenido la paralización de las asignaciones de divisas en la región, encontramos que la Encuesta de Coyuntura Económica del tercer trimestre del 2017 realizada por la Cámara de Comercio de Maracaibo ya advertía que la situación era negativa.

 

 

Sólo el 6,67 % de las empresas que solicitaron divisas por alguno de los mecanismos de asignación las recibía.

 

 

El indicador de confianza empresarial de la Cámara obtuvo un índice de -42,33 % entre julio y septiembre, con una variación del 14,9 % respecto al trimestre anterior, lo que indica que antes de la suspensión, la situación era grave.

 

 

El diputado José Guerra, presidente de la Comisión de Finanzas de la AN, alertó que esta situación profundiza aún más la parálisis en la que se encuentra la economía venezolana.

 

 

“Si no hay dólares la parálisis va a seguir, en eso no hay nada que discutir, (…) no hay asignaciones Dicom, no hay asignaciones Dipro; entonces todo el país queda en manos del mercado negro, porque ¿por dónde se canaliza la demanda de dólares? no hay como canalizarla, los venezolanos están obligados a ello si quieren sobrevivir” criticó.

 

 

La intención del gobierno —afirma Guerra— es evidente: “Esta situación le permite al Gobierno tener flujo de caja para pagar deuda, pero ahogando las importaciones y estrangulando a la economía”, dijo.

 

 

La negativa del Banco Central de Venezuela (BCV) de liquidar dólares se registró una semana después de la puja fijada para el pasado 29 de agosto (donde se había autorizado la entrega de $ 22,73 millones, de los cuales 80% (18,1 millones de dólares fueron adjudicados a 233 personas jurídicas) a consecuencia de lo que el Gobierno venezolano calificó como un “bloqueo financiero” por parte de Estados Unidos.

 

 

El economista Jesús Cacique recuerda en este contexto que la ley de ilícitos cambiarios prohíbe las operaciones con el marcador no oficial (dólar negro o paralelo) aunque reconoce que los productos se están ajustando al tipo de cambio ilegal.

 

 

Respecto a la promesa gubernamental de poner en marcha un sistema de pago internacional, a través de una canasta de monedas distintas al dólar que incluye al yuan chino, la rupia india o el rublo ruso, Cacique vislumbra que no reactivará el aparato productivo, porque el nivel transaccional de todas ellas combinadas es muy bajo.

 

 

“Incluso aquellos empresarios que sí se le otorguen yuanes (…) tienen que abrir una cuenta en esa moneda, amén de un riesgo de depreciación del tipo de cambio con el dólar, ¿quién va a acarrear las perdidas?;  definitivamente vamos a cerrar el año en depresión económica”.

 

 

Jesús Cacique sostiene que el país se encuentra en una “fase superlativa de recesión económica”; el hecho de tener un mercado con cuatro tipos de cambio (Dipro, Dicom, el no oficial y el de la frontera) es el fundamento del problema. Recomienda la unificación cambiaria.

 

 

El presidente de Conindustria, Juan Pablo Olalquiaga anunció que la suspensión del Dicom perjudicó en gran manera más al sector privado. “Que no haya un mecanismo legal que transforme bolívares en divisas para poder pagar las importaciones es terriblemente dañino. Eso hace que las empresas tengan que depender de intermediarios que importan y venden a precios gigantescos, a veces hasta por encima del mercado negro”.

 

 

De acuerdo con Conindustria, entre 1997 y 2017 la cantidad de empresas industriales ha caído de 12.700 a 8.000.

 

 

Hoy, el sector manufactura sigue en caída libre, con una capacidad instalada de 30 %; proyectando (según la última Encuesta sobre la economía 2017-2018 de Conindustria) que 27 % de éstas bajarán la santamaría próximamente. El 75% de los encuestados afirma que la producción de este año fue menor que en 2016 y casi el 60% de ellos cree que la situación continuará. Esperan una caída del PIB industrial en más de 11% para el cierre de 2017 y 12 % más para el cierre de 2018.

 

 

Asdrúbal Oliveros, economista, recomienda el desmontaje del control cambiario. “El 92 % de las importaciones públicas se hacen a tasa Dipro y hoy casi en su totalidad están en manos de grupos ligados al mundo militar. El esquema cambiario es un esquema de estabilidad de poder, aunque sea pernicioso en lo económico”.

 

 

Panorama

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