Expresidente yemení se ofrece a “abrir nueva página” con la coalición árabe

 

 

 

El expresidente yemení Ali Abdalá Saleh hizo hoy un llamamiento a su enemigo, la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, para que ponga fin a las hostilidades como paso previo para “abrir una nueva página” que conduzca al fin del conflicto, después de que sus tropas se enfrentaran a los rebeldes hutíes.

 

 

 

En un discurso televisado Saleh dijo: “Hago un llamamiento a los hermanos en países vecinos y aliados para que detengan su agresión, levanten el sitio, abran los aeropuertos y (permitan la entrada) de alimentos (…), y abriremos una nueva página para tratar con ellos y los trataremos positivamente. Ya es suficiente lo que ha pasado en el Yemen”.

 

 

Saleh, además, pidió a los yemeníes que viven en los territorios rebeldes “que se levanten en defensa de la patria contra la agresión de las milicias hutíes”.

 

 

 

Asimismo, reclamó al ejército y las fuerzas de seguridad vinculadas a los hutíes que “no acepten cualquier orden” de esa milicia, que cuenta con apoyo de Irán.

 

 

 

El líder del movimiento hutí, Abdelmalek al Huti, pidió en un discurso a los lideres del Partido del Congreso Popular, fuerza de Saleh, que dejen “esta imprudencia irresponsable” y se centren en “hacer frente a la agresión”, en referencia a la coalición que capitanea Arabia Saudí.

 

 

 

Además, solicitó a “los sabios del Yemen que asuman un papel importante y responsable, y cooperen con la seguridad para detener el conflicto”.

 

 

 

Este madrugada estallaron choques entre las fuerzas de Saleh y los rebeldes hutíes en la capital, Saná, cuando los rebeldes intentaron acceder a las viviendas de varios comandantes de la Guardia Republicana, cuerpo leal a Saleh, y de dirigentes del partido del expresidente.

 

 

 

Estos enfrentamientos causaron al menos 40 muertos y decenas de heridos y son las más cruentos que se han registrado entre ambos bandos, aunque en los últimos meses ha habido varios episodios de escaramuzas entre ambas facciones, en medio de un intercambio de acusaciones de corrupción y chantaje político.

 

 

 

Los hutíes, de credo chií y apoyados por Irán, y las fuerzas de Saleh son aliados en la guerra contra el presidente reconocido internacionalmente, Abdo Rabu Mansur Hadi, quien cuenta con el respaldo de la coalición árabe desde marzo de 2015.

 

 

 

Los rebeldes controlan Saná y amplias partes del norte y noroeste del país desde el inicio del conflicto, a finales de 2014, con lo que obligaron al Gobierno de Hadi a trasladarse a la ciudad costera de Adén, en el sur del país. EFE

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