10 canciones esenciales de The Doors

‘Break on through (to the other side)’

 

Del album “The Doors”, el debut del grupo en 1967. Ritmo de jazz que deviene en un blues rock de temperamento explosivo. Los Doors comenzaban su carrera fusionando ritmos, algo que continuarían haciendo hasta su último álbum.

 

 

 

 

‘Light my fire’

 

También al estreno de 1967 se corresponde este himno hippie. Su pasaje instrumental impide que su naturaleza de hit salga a flote. Porque en el fondo ‘Light my fire’ es un hit psicodélicamente alargado.

 

 

 

 

 

‘The end’

 

Es una canción que impone respeto. Su solemnidad habla por si sola, un ritual carnívoro que pasa de la calma a la barbarie. También del disco homónimo de 1967.

 

 

 

 

 

 

‘Love me two times’

 

Del album “Strange Days”, el segundo, publicado también en 1967. Música de fondo para un carnaval de amor y sexo. Es la época pero también una temática universal.

 

 

 

 

 

‘Moonlight drive’

 

Hablábamos de fusión. Tango con un slide guitar de Robby Krieger. También de “Strange Days” (1967).

 

 

 

 

 

‘People are strange’

 

Y aquí va este otro tema de “Strange Days”, en el que el vodevil y el rock and roll se mezclan para una de las mejores canciones de la banda. La fusión continúa.

 

 

 

 

 

‘Hello I love you’

 

La brevedad pop que se le negó a ‘Light my fire’ es el lugar para ‘Hello I love you’. La más romántica: “¿Crees que serás el chico que haga suspirar a la reina de los ángeles?” . Estaba incluida en el album “Waiting for the sun”, de 1968.

 

 

 

 

 

‘Touch me’

 

Saltamos a 1969 y al disco “The soft parade”: The Doors nunca sonaron tan convencionales ni tan vetustos. Esta canción no es precisamente un ejemplo de vanguardia. ¡Pero qué bien suena! Los vientos y la voz de Jim Morrison hablan el mismo idioma.

 

 

 

 

‘Roadhouse blues’

 

El boogie rock por excelencia, ‘El blues de la posada’. Es del album “Morrison Hotel”, de 1970, el quinto LP

 

 


 

 

‘Riders on the storm’

 

Clásico incluido en “L.A Woman” (1971). Piano jazz, espíritu lounge, pero la tensión es la tensión y ‘Riders on the storm’ es de todo menos relajada. La poética figura de jinetes en la tormenta no es lo único que guarda la canción, sino también reflexiones existencialistas.

 

 

 

 

 

 

BONUS TRACK:

‘The ghost song’

 

Canción póstuma (del album “An american prayer”, editado en 1978), poesía de Jim Morrison musicada por sus compañeros supervivientes.

 

 

 

 

 

Por Confirmado: Gabriella Garcés

EfeEme
 

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