‘Velvet Colección’, ‘Velvet’ regresa como se fue: misma magia y mismos vicios

El pretendido spin off de la exitosa serie se presenta como una continuación a la que le faltan novedades sobre las que construir su propia identidad

 

Movistar+ colapsó Vitoria con la puesta de largo de ‘Velvet Colección’ en el FesTVal. La ciudad se echó a la calle para recibir como auténticas estrellas a sus protagonistas, quienes, engalanados para la ocasión, presenciaron de primera mano la reacción de sus seguidores al primer episodio del spin off de la exitosa ficción de Antena 3, ‘Velvet’.

 

 

 

 

Sin embargo, este “episodio piloto” dejó un cierto sabor agridulce a quienes, como yo, esperan encontrarse con nuevas caras, tramas y relaciones. ‘Velvet’ ha dado el salto a Barcelona manteniendo intacto el espíritu que la encumbró en Atresmedia, con una excelente factura técnica y un buen ritmo marcado por los 50 minutos de duración, pero se ha olvidado de aportar algo más allá de la nueva estética propiciada por el paso del tiempo.

 

 

 

‘Velvet Colección’ peca de no separarse de su serie madre, con un primer capítulo de transición en el que debieran presentarse a los nuevos personajes de la mano de los veteranos. En cambio, se ha apostado por lo seguro con un episodio con sabor a reencuentro, donde los clásicos muestran cómo siguen sus vidas cinco años después del final de la serie madre. Salvo Imanol Arias, y el contoneo de culo en primer plano de Marta Torné durante cinco segundos, poco rastro de las presentaciones de las anunciadas novedades (hasta ocho o nueve incorporaciones para estos 10 episodios).

 

 

Imanol Arias, en 'Velvet Colección'. (Gtres)

Imanol Arias, en ‘Velvet Colección’. (Gtres)
Un arranque trepidante

 

 

Pese a echarse en falta las novedades, ‘Velvet Colección’ sí acierta de lleno a la hora de dar a sus seguidores lo que quieren, regalando esperadas escenas entre los diferentes amigos y parejas, yendo incluso un paso más allá en los recuerdos a las duras pérdidas que han experimentado los protagonistas.

 

 

 

Este primer episodio cuenta con la magia de ‘Velvet’: el glamour de las Galerías, los precioso vestidos, vistosos desfiles, la química entre sus protagonistas, la grandilocuencia de sus discursos, la picardía de ciertos personajes…, pero falla a la hora de darle el empaque que el spin off requiere. Un spin off, por definición, debe contar otra historia con alguno de los protagonistas originales y en este caso se traduce más en un arranque de quinta temporada que en una serie nueva.

 

Cartel de 'Velvet Colección'. (Movistar+)

Cartel de ‘Velvet Colección’. (Movistar+)

 

 

Sin espacio para la sutileza

 

 

Otro aspecto que destaca por encima del resto de la producción, y que también estaba presente en ‘Velvet’, es la falta de sutileza a la hora de transmitir los sentimientos de los personajes. Lo que podría funcionar con una mirada furtiva aquí es una mueca evidente. Un gesto sensual, con picardía, se transforma en algo tosco y casi obsceno. Y por si fuera poco, todos ellos vienen acompañados, o más bien precedidos, por un hilo musical constante que anticipa y recalca lo que está sucediendo en pantalla. En un tiempo donde el espectador consume tanta ficción, y más al tratarse de una serie en un canal de pago, se presentan innecesarios este tipo de recursos.

 

 

 

Ana viene a pasar el testigo y cuando lo haga, podremos valorar realmente el nuevo producto

 

 

 

Lo mismo sucede con la personalidad de personajes como Pedro o Raúl de la Riva, quienes continúan rozando el histrionismo en cada una de sus secuencias, solo perdonable por el cariño que han logrado atesorar con el paso de los años.Lo mismo sucede con el cliffhanger con el que se cierra el capítulo, una revelación que desatará una tormenta en las Galerías que, como no podía ser de otro modo, viene innecesariamente remarcada por un repentino remolino de viento y hojas que rodea a los protagonistas.

 

 

 

En cualquier caso, y pese a todo lo anterior, ‘Velvet Colección’ no es, ni mucho menos, una mala serie. Peca de caer en los mismos vicios del pasado, pero tiene mucho margen de mejora a medida que comience a diferenciarse de su predecesora. Ana viene a pasar el testigo y cuando lo haga, podremos valorar realmente el nuevo producto por lo que es. Por el momento, tiene buenos mimbres, habrá que esperar a ver cómo Bambú Producciones termina la construcción de esta nueva casa.

 

 

Vanitatis

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