Lo que usted no vio de la llegada de Yulimar

Al ritmo de la salsa, con todo el guaguancó, Yulimar Rojas estremeció el aeropuerto internacional Simón Bolívar con su arribo a Venezuela. Ella desplegó toda su alegría, entusiasmo y empatía. Se gozó su recibimiento al son de “En los años 1.600” y compartió su júbilo con el país al ganar su medalla de oro en el Mundial de Atletismo de Londres 2017.

 

 

 

Su personalidad invadió el recinto de Maiquetía. Bailó salsa hasta sudar, repartió sonrisas mientras su melena (entre azul y verde) se movía a todo dar. Amén de sus uñas pintadas con el tricolor nacional.

 

 

 

Luego del recibimiento, este lunes en la mañana, la medallista de plata de los Juegos Olímpicos de Río 2016 tuvo un encuentro con los medios de comunicación social.

 

 

 

“Ganar los Campeonatos Mundiales de Portland (Bajo Techo) y Londres (Aire Libre) es muy grande y no olvidaré eso. Qué orgullo decir que soy venezolana. El mejor momento fue cuando mi hermano me escribió al ganar la medalla de oro. Mi familia es fundamental en esto”, sostuvo la joven.

 

 

 

“Sé que pronto voy a conseguir una medalla de oro olímpica. Ese día que gané la plata fue lo máximo. Mi inspiración fue la selección de Voleibol que clasificó a Beijing 2008 y me puse como meta ir a unos Juegos Olímpicos”, recordó la saltadora triple.

 

 

 

 

Además ventiló cómo admitió que no existe amistad con Caterine Ibargüen: “No nos las llevamos bien fuera de la pista”.

 

 

Meridiano

María L. Espinoza

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